Tocan metal con acento de barrio y los bardearon en las redes: "Esto ya se hizo hace 20 años"

Cinco pibes de la zona sur de Rosario armaron una banda de metal que ya sacó disco. Cuando lo presentaron, las redes les cayeron con todo: "Esto ya se hizo hace 20 años", les escribieron. La historia de K.I.A. y lo que responden.

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Tocan metal con acento de barrio y los bardearon en las redes: "Esto ya se hizo hace 20 años"
Tocan metal con acento de barrio y los bardearon en las redes: "Esto ya se hizo hace 20 años"

Son cinco pibes que viven a diez cuadras unos de otros, entre Tablada, Saladillo y Tiro Suizo. Tienen entre 17 y 20 años, formaron la banda en 2022 y ya sacaron un disco que despertó de todo: elogios, pero también críticas ácidas en las redes sociales. Se llaman K.I.A. (Killer In Action) y se pararon en la escena del metal rosarino con una propuesta que no es inocente.

Un ADN que viene de la misma zona

La música que hacen no nació de la nada. Su sonido arrastra el ADN de bandas que surgieron en la misma zona sur de Rosario, aunque antes de que ellos nacieran: The Boys Have Penis, Potente vs Picante o Lima Sur. Grupos con un grado de agresividad musical y tintes negros, cruzados con una narrativa social y cotidiana.

Ese vínculo no es solo estético. "Los tíos de Emma tocaron en The Boys Have Penis. Mi viejo es amigo de su familia, entonces escuchaba esas bandas. Nosotros supimos que por acá pasaron bandas que estaban muy buenas", cuenta Polly. Emma lo confirma: "La primera vez que los escuché, yo no sabía que mis tíos tocaban ahí, y me volaron la cabeza".

Max suma otra razón para mirar hacia adentro: "Era la única forma de hacer algo en español y de hacer algo que era lo que queríamos hacer nosotros. Está bueno hacer temas de Slipknot y Deftones, pero nos identifica más The Boys Have Penis". Y Pucho lo redondea: "Es mucho más de acá, más nuestro. Nosotros escuchamos los temas de los Boys y dijimos: 'están hablando literalmente de acá, de donde vivo, de mi barrio'. Y eso fue re loco".

Todos tenían vínculos familiares con la música y el disparador fue lo que escuchaban en sus casas. La química se potenció cuando empezaron a escuchar su propia música, se conocieron y retroalimentaron.

"Sin el contexto actual, no sé si la banda sería así"

El estilo que eligieron tocar no está disociado de lo que ven en el día a día. "Sin el contexto actual que estamos viviendo, no sé si la banda sería así. Justamente nosotros tenemos ese estilo y esas letras porque también tenemos cosas que decir, porque nos pasa", dice Polly.

Consultados sobre a qué se refieren con contexto actual, Polly apunta a "todo lo que está pasando en el país actualmente, en lo económico, en lo social". Max amplía: "Es mirar al lado nuestro. Somos de zona sur, no hacemos la letra porque vemos lo que pasa en la tele. Salimos al barrio y ya se puede ver la realidad. No hace falta que indaguemos en letras de bandas de afuera. Simplemente vemos que está pasando esto y no hay nadie que lo esté haciendo con Nu Metal, ponele".

Para Max, eso también hace que el género termine de compaginar y que las generaciones se sientan identificadas. Lo atribuye a algo más estético: "está volviendo todo lo que era de los 90 o los 2000, tanto desde la ropa, como enterarse de que antes había música, que la de ahora tiene influencias. Se están redescubriendo géneros que había antes".

La respuesta a los que dicen que las nuevas generaciones no dicen nada

La pregunta incomoda y Polly no la esquiva: "A mí me rompe mucho los huevos porque yo creo que los padres de esa gente en su momento les decían lo mismo. También está eso de que no bancan la música actual y hoy nosotros la mayoría de las bandas que escuchamos son de gente muy joven. Hay un esfuerzo muy grande, y a aquel no le gusta, el problema es ellos. Nosotros estamos creciendo".

Max menciona algunos nombres que siguen: "Diana, Boilers, son de Ituzaingó y de Carmen de Patagones. Son bandas que vienen de lugares parecidos a los nuestros. El Nu Metal se está tocando en esas zonas". Y Pucho lanza una observación filosa: "No conozco una banda Nu Metal de Palermo y no me parece coincidencia, ¿no?". Además, reconocen que escuchan mucho rap de Rosario, aunque conectan más con bandas que con proyectos individuales.

"Nos re bardearon en las redes"

Con la salida del disco llegó la devolución del público, y no toda fue buena. "Cuando salió nos re bardearon en las redes", dispara Polly. Emma recuerda algunos comentarios: "Nos ponían 'esto ya se hizo hace 20 años' (risas)". Max acota: "Gente grande diciendo que llegamos 20 años tarde". Polly añade otra frase que les dejaron: "Esto es RKT con distorsión" (risas).

Sin embargo, Pucho aclara que "también hay mucha gente grande que bancó". Max admite que fue "algo que no esperábamos que suceda", pero Polly sentencia: "Tampoco nos afecta". Emma lo toma con filosofía: "Igual está buenísimo que te empiecen a bardear, es porque está sucediendo algo". Y Pucho cierra: "Y nos alimentamos de eso".

Planificar en la época del consumismo fugaz

En un momento donde parece que hay que generar impacto antes de planificar, K.I.A. se para desde otro lugar. "Lo importante es mantener la constancia. Pero si vos planificás pero nunca impactás es como que no está funcionando tampoco. Nosotros somos muy de planificar, de ver a futuro. A veces por ahí no pasa, pero está la iniciativa. En ningún momento cuando sacamos el disco dijimos, 'bueno, ya está, ya salió', y nos relajamos. No, si antes nos estábamos esforzando, después del disco hay que esforzarse el triple", plantea Polly.

Max agrega: "La verdad es que crecimos mucho más cuando nos pegamos un golpazo y dijimos, 'bueno, pensemos ahora con lo que tenemos'. Vamos para adelante. Y empezamos a entender también lo que pasa en la industria musical".

Sobre esa industria, Polly no duda: "Para mí estamos en la época del consumismo fugaz. Porque si vos haces un reel y a los tres segundos no convence, ya está". Max lo compara con otra era: "El MTV de ahora es hacer reels y TikTok. Por eso está bueno planificar, para cuando llegue el momento del impacto poder dejar un mensaje, en una época exageradamente fugaz. También si estudiás mucho lo que pasa te olvidás de que la gente escucha música así nomás y no piensa tanto". Polly lo define como "una autocrítica".

Max apunta contra la competencia: "Competís con gente que hace todo lo posible para tener 100 millones de reproducciones en Spotify". Y Polly cierra con una postura clara: "Lastimosamente hoy es así, la industria musical es casi todo consumismo. Y un poco hay que amoldarse, pero tampoco dejarse pisar la cabeza".

El vivo, ese momento irreemplazable

Para Pucho, el escenario es fundamental: "Yo me pongo nervioso y no pienso en nada. Agito y se siente adrenalina viendo la gente saltando. Es una locura. Se tiene que sentir eso, porque si lo hacés para solamente cumplir por lo que grabaste en el disco, pierde valor".

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