Tocaron el botón de pánico en Charata: lo que la policía encontró adentro los dejó sin excusas
En pleno Barrio Cambalache, dos operativos terminaron con dos hombres detenidos por violencia de género y desobediencia judicial. El segundo caso se destrabó gracias a un botón de pánico digital, pero lo que la policía encontró adentro de la casa es lo que nadie esperaba.
La División Violencia Familiar y de Género Interior Charata vivió una jornada intensa con dos aprehensiones en el Barrio Cambalache, ambas vinculadas a denuncias por agresiones, amenazas e incumplimiento de medidas cautelares. Los procedimientos se dieron en menos de 24 horas y dejaron a dos hombres alojados en la Comisaría local a disposición de la Justicia.
El primer caso: entró a la casa y la atacó
Todo empezó en la tarde de ayer, cuando una vecina del barrio llamó a las autoridades para denunciar que su expareja había ingresado sin autorización a su vivienda, la había agredido físicamente y la había amenazado.
La mujer fue derivada a un médico, que constató lesiones leves. Con los datos que aportó la víctima, los efectivos localizaron y aprehendieron al agresor.
El hombre quedó imputado por "Supuesta Violación de Domicilio" y "Supuestas Lesiones Leves y Amenazas en Contexto de Violencia de Género".
El segundo: el botón de pánico que lo delató
Durante la mañana de hoy, la Plataforma Alerta Mujer detectó la activación del Botón de Pánico Digital por parte de otra vecina del mismo barrio.
Los uniformados llegaron de inmediato al domicilio y se encontraron con que la expareja de la damnificada estaba adentro, violando las medidas cautelares que la Justicia había dispuesto para protegerla.
El hombre fue aprehendido en el acto y trasladado a la dependencia policial, donde quedó notificado por "Supuesta Desobediencia Judicial".
Qué sigue ahora
Por orden de la magistratura interviniente, ambos permanecen alojados en la Comisaría local mientras esperan las audiencias de declaración y el avance de las causas.
Los dos casos quedaron bajo investigación judicial y las víctimas cuentan con el respaldo de la Justicia, que deberá definir los próximos pasos procesales.