Tolar Grande se prepara para el gran cierre de la Pachamama: ¿qué cambió en 24 años?
¿Sabías que Tolar Grande pasó de tener luz solo 4 horas a ser un destino turístico clave? El intendente revela los cambios más impactantes de los últimos 24 años en la antesala del cierre de la Pachamama.
Este lunes 31 de agosto, Tolar Grande volverá a ser el epicentro de la tradición andina en Salta con la Ceremonia Nacional de Cierre del Mes de la Pachamama 2026, que en esta edición cumple 24 años. La celebración, que combina espiritualidad, música y encuentro comunitario, tendrá su momento central con la ofrenda a la Madre Tierra y culminará con un festival popular.
Una ceremonia que une fe y comunidad
La jornada, organizada por la Municipalidad de Tolar Grande junto con la Comunidad Indígena Kolla, comenzará con el tradicional ritual de agradecimiento y ofrenda. Según el afiche oficial, el festival contará con la presencia de Bruno Arias, Coroico, El Rejunte, Carnavaleros de la Puna y artistas locales, en una velada que promete celebrar, agradecer y honrar a la Madre Tierra.
La agenda provincial de la Pachamama, que arrancó el 1 de agosto en distintos pueblos salteños, tendrá su punto culminante en Tolar Grande, con actividades en el Salón Municipal desde las 21. Así, este rincón de la Puna se convierte en el broche de oro de un mes lleno de ceremonias, ferias y encuentros culturales.
El orgullo de un pueblo que creció
Para el intendente Sergio Villanueva, esta edición tiene un sabor especial. "Son 24 años, 24 ediciones", destacó en conferencia de prensa en Salta, donde presentó la celebración. El jefe comunal no dudó en comparar el presente con aquellos primeros años, cuando las condiciones eran mucho más duras.
"No teníamos luz, por ejemplo, teníamos luz cuatro horas. Hoy por suerte tenemos las 24 horas. No teníamos internet, algo esencial para la comunicación. No teníamos transporte", recordó Villanueva, evidenciando la transformación que vivió la localidad.
La infraestructura también dio un salto: de un antiguo refugio municipal se pasó a contar con una hostería, casas de familia adaptadas para turistas y nuevos emprendimientos privados. "El hospital era muy chiquitito", señaló el intendente, y hoy cuenta con instalaciones mucho más amplias. A eso se sumaron el colegio secundario, nuevas viviendas, un complejo calefaccionado y una cancha de césped sintético.
Otro de los orgullos locales es el Centro de Integración Urbana, que incorporó un telescopio y apuesta al turismo astronómico. "Fuimos avanzando. Sé que falta, pero creo que paso a paso se va avanzando", resumió Villanueva.
Turismo, el motor del cambio
La evolución de Tolar Grande está ligada al auge del turismo de naturaleza y aventura. Ubicada a unos 387 kilómetros de la ciudad de Salta, la localidad es puerta de entrada a paisajes únicos como los Ojos de Mar, el Salar de Arizaro, el Desierto del Diablo, el Arenal y el Cono de Arita. La planificación territorial nacional la identifica como un sector estratégico, mencionando entre sus recursos al Cono de Arita, el volcán Llullaillaco, Socompa y la antigua Mina La Casualidad.
La fiesta después del ritual
Tras la ceremonia, la celebración se trasladará al Salón Municipal, donde Bruno Arias, referente del folclore norteño, encabezará un show que también incluirá a Coroico, El Rejunte, Carnavaleros de la Puna y artistas locales. Una propuesta que combina lo sagrado con lo popular, pensada tanto para los vecinos como para los visitantes que lleguen desde otras provincias.
Cono de Arita, un desafío pendiente
Mientras tanto, avanza la declaratoria del Cono de Arita como Monumento Natural de la provincia. La comunidad indígena kolla ya dio su aprobación en una Consulta Previa, Libre e Informada realizada la semana pasada en el Salón Municipal. Villanueva considera necesaria esa protección, aunque propone ampliar el área prevista: "Hoy está prevista dos kilómetros y medio de la base del cono y por ahí con la comunidad indígena del pueblo tendríamos que hacer un poquito más para resguardarlo".
El intendente aclaró que los Ojos de Mar no entrarían en esta figura por pertenecer a la Reserva Provincial Los Andes. El Cono de Arita, en cambio, necesita una protección específica, sobre todo por su cercanía con proyectos mineros, lo que vuelve aún más relevante la discusión ambiental.