Toma de rehenes en una alcaidía del microcentro: el negociador advierte que puede durar 72 horas
La toma de rehenes en una alcaidía del microcentro porteño sigue sin resolverse y el negociador que asesora en estos casos ya anticipó un dato que inquieta: el operativo podría extenderse hasta 72 horas. El detalle que complica todo, adentro.
Un grupo de detenidos tomó como rehén a un policía en una alcaidía de la Policía de la Ciudad, en pleno microcentro porteño. La situación, que se mantiene en curso, activó un operativo para intentar destrabarla y obligó a los especialistas a desplegar una negociación que, según advierten, podría prolongarse durante horas o incluso días.
Qué dice el especialista que no participa del operativo
Miguel Sileo, negociador con experiencia en la provincia de Buenos Aires, explicó a TN cómo se maneja este tipo de episodios. Aclaró que él no está interviniendo en la negociación actual, pero detalló el método que se aplica: “La orden acá es bajar los decibeles, que todos se calmen”, señaló.
Según contó, la prioridad es escuchar los reclamos de los detenidos y generar empatía con ellos para que la situación no escale. Pero el tiempo juega en contra: “Esto lleva tiempo, puede tomar hasta días. A veces hasta 72 horas”, advirtió.
Por qué la negociación se complica con varios detenidos
Sileo remarcó que cuando hay varias personas involucradas, el trabajo se vuelve más complejo. No solo pueden tener posiciones diferentes, sino que también pueden enfrentarse entre ellos. En su experiencia como negociador en territorio bonaerense, llegó a participar de casos que demandaron hasta 72 horas para resolverse.
El objetivo central, insistió, es que el policía celador sea liberado sin sufrir daños. Para eso, los negociadores deben evaluar las demandas de los detenidos y determinar si alguna puede satisfacerse, aunque el especialista aclaró que no puede dar detalles específicos porque el procedimiento sigue en curso.
El rol de los celulares y la información que se filtra
Por último, Sileo se refirió al acceso de los detenidos a teléfonos celulares y a la comunicación con el exterior. En este tipo de episodios, sostuvo que el contacto debería mantenerse con las fuerzas de seguridad y advirtió que la difusión de información puede complicar el trabajo de los negociadores.