Tomaba alcohol con un conocido en Puerto Deseado y terminó con el rostro acuchillado: no recuerda nada
En Puerto Deseado, un hombre compartía unas copas con un conocido cuando terminó acuchillado en la cara. La víctima salvó su vida, pero hay un detalle que lo cambia todo: no recuerda absolutamente nada del ataque.
Un hombre mayor de edad fue atacado a puñaladas en el rostro y las extremidades durante la noche del martes en una vivienda de la calle Orkeke, en Puerto Deseado. La víctima sobrevivió al ataque y se encuentra fuera de peligro vital, pero el caso quedó envuelto en un manto de incertidumbre: por el shock y el alcohol consumido, el agredido no recuerda cómo ni dónde ocurrió todo.
El alerta se disparó cuando la Policía provincial recibió un llamado de emergencia por un hombre gravemente herido en la vía pública o en las inmediaciones del sector. Al llegar, los efectivos constataron que el sujeto presentaba múltiples heridas cortopunzantes, con profundas lesiones en la zona facial y cortes en los miembros inferiores.
Traslado y estado de salud
Ante la gravedad del cuadro y el abundante sangrado, se pidió una ambulancia que lo trasladó de urgencia al Hospital Distrital de Puerto Deseado. Allí quedó internado bajo observación médica, con pronóstico reservado pero fuera de peligro vital.
Según la información a la que accedió La Opinión Austral a través de fuentes consultadas y de medios del norte de Santa Cruz, los primeros datos de la investigación indican que la víctima estaba consumiendo bebidas alcohólicas junto a otro sujeto en las horas previas al ataque.
Sin embargo, al ser entrevistado de manera preliminar por el personal policial en el nosocomio, el hombre mostró una profunda desorientación. Manifestó de forma confusa que no recordaba la dirección exacta de la finca donde se encontraba reunido ni los motivos que desencadenaron la violenta reacción de su acompañante, lo que complica la reconstrucción del caso.
La investigación en marcha
Frente a este escenario de incertidumbre, intervino de inmediato la División de Investigaciones (DDI) de Puerto Deseado. Los detectives desplegaron un minucioso trabajo de campo que incluye el relevamiento de testimonios entre los vecinos de la calle Orkeke, el análisis de cámaras de seguridad privadas y la inspección de los posibles escenarios donde pudo haber ocurrido la junta.