Torta invertida de manzana: el postre que se hace al revés y sale perfecto
El secreto de esta torta está en el orden de los ingredientes: lo que va abajo termina arriba. Y el caramelo casero le da un toque que no falla.
La torta invertida de manzana es uno de esos postres que sorprenden por su presentación y que, a la vez, resultan más simples de preparar de lo que parece. La particularidad está en la técnica: la fruta se coloca en el fondo del molde y, al desmoldar, queda arriba con un glaseado de caramelo que la hace irresistible.
Qué se necesita
La receta lleva ingredientes que suelen estar en cualquier cocina: 3 manzanas, 3 huevos, 180 gramos de azúcar, 200 gramos de harina leudante, 100 mililitros de aceite, una cucharadita de esencia de vainilla y otra de canela. Para el caramelo, se usan 120 gramos de azúcar y 30 gramos de manteca.
El paso a paso
El primer paso es preparar el caramelo: se coloca el azúcar en una sartén y se cocina hasta que tome un color dorado. Después se agrega la manteca y se mezcla bien. Ese caramelo se vuelca en el fondo de un molde, y encima se acomodan las manzanas cortadas en láminas finas.
Por otro lado, se baten los huevos con el azúcar, se incorpora el aceite y la vainilla, y por último se suma la harina junto con la canela. Esa preparación se vierte sobre las manzanas y se cocina en horno a 170 °C durante unos 40 minutos.
Una vez listo, se deja reposar unos minutos y se desmolda dando vuelta la torta. El resultado es un postre vistoso, con las manzanas caramelizadas en la superficie y un aroma que conquista a cualquiera.