Trabaja en dos oficios y cría a tres hijos: el gesto que su hijo no va a olvidar nunca
Una madre que se parte el lomo entre dos trabajos encontró en la lluvia de Luján el momento que tanto necesitaba. Lo que hizo su hijo cuando la vio correr es lo que nadie esperaba.
La escena se repitió miles de veces en redes: una mujer corriendo bajo la lluvia frente a la Basílica de Luján, con su hijo pisándole los talones. Pero detrás de esa postal hay una historia que Emiliano Martín, uno de los fotógrafos que la capturó, no puede contar sin que se le escape la emoción.
La protagonista se llama Nadia. Tiene tres hijos y es el único sostén de su casa. Limpia el arroyo por la mañana para el Municipio de José C. Paz y corta pasto en el barrio por la tarde. Con ese ritmo, el cansancio le venía ganando la pulseada a los planes familiares.
“Mis nenes querían salir y yo siempre lo posponía por mi cansancio”, contó en diálogo con TN. Hasta que este jueves se decidió: aprovechó que los chicos no tenían clases, compró snacks y galletitas, y les tiró la sorpresa. “Vamos a Luján”, les dijo.
El viaje desde José C. Paz lleva casi dos horas en colectivo. Para Nadia, ese trayecto también es parte del paseo: “También es lindo disfrutar el viaje”. Con el pronóstico en contra, igual se subieron. “Era solo ir y demostrarles a mis nenes que por más que sea un día gris, la vida se vive igual”, afirmó.
La familia suele visitar la Basílica. El hijo mayor nació un 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, y Nadia siempre le agradece a la Virgen y le pide “salud, paz y trabajo”.
La lluvia que lo cambió todo
Cuando empezó el chaparrón, todos corrieron a resguardarse. Ella no. Les dijo a sus hijos: “Vamos, si más que mojarnos no nos va a pasar”. Y salió a correr.
“Quería llorar un poco bajo la lluvia sin que ellos lo notaran y pedirle a la Virgen paz y más trabajo para poder seguir sacando a mis hijos adelante”, reveló. De los tres, solo el del medio la siguió. La nena tenía tos y no tenían ropa para cambiarse después.
“Él me dijo: ‘Voy con vos’, y fuimos los dos solos. Creo que me olvidé de llorar porque mi hijo transformó ese momento en alegría pura”, relató Nadia.
Mientras se abrazaban y jugaban bajo el agua, Hernán Ruiz y Emiliano Martín, dos fotógrafos que andaban por el lugar, registraban la escena. Las imágenes, compartidas en Instagram por @hernanruizok y @emilianomartinnn, se viralizaron en cuestión de horas.
“Corrieron descalzos desde la recova hasta la reja de la Basílica, la tocaron y volvieron. Unos 200 metros bajo la lluvia, saltando, jugando”, recordó Emiliano. Cuando madre e hijo volvieron a secarse, se acercó, les mostró las fotos y les ofreció compartirlas.
El costado personal del fotógrafo
La escena también tocó una fibra íntima en Emiliano. “En noviembre se van a cumplir 10 años desde que perdí a mi mamá. Y ese momento me hizo acordarme de ella, y ese niño me hizo acordarme de mí”, confesó.
Tiene 37 años y cuenta que a veces uno captura una imagen sin dimensionarla del todo, hasta que la mira con atención. Eso le pasó al descargar las fotos de la cámara al celular. “La volví a observar y me vi allí. Me vi allí. No hay edad para seguir siendo hijo”, concluyó.
Nadia, por su parte, se emocionó al ver la repercusión. “Solo pensé que mi hijo jamás se va a olvidar de ese hermoso momento, y mi familia sabe que, a pesar de los tiempos difíciles, siempre salí adelante con ellos. Dios todo lo ve y, gracias a él, pude y voy a poder siempre”.