Trabajaba en su casa, se ganó la confianza de todos y lo que hizo con la nena de 10 lo cambió todo
Le habían dado trabajo y confianza en su propia casa. La nena de 10 años quedó al cuidado de la abuela, pero el albañil estaba ahí adentro. Lo que la madre encontró al volver todavía la tiene sin palabras.
Una mujer de 45 años, que vive en el barrio 8 de Abril de la capital santiagueña, había contratado a un joven albañil para refaccionar su casa. El muchacho se había ganado la confianza de toda la familia y todo parecía marchar sin sobresaltos. Hasta que la dueña de casa tuvo que salir y lo que pasó después derivó en una denuncia por abuso sexual simple.
Anteayer, la mujer se ausentó por cuestiones personales y el albañil quedó trabajando en la propiedad. No estaba solo: en la casa también estaban la hija de la dueña, de 10 años, y la abuela de la nena, que se quedó a su cuidado.
El relato que estremeció a la familia
Cuando la madre regresó, horas más tarde, encontró a su hija llorando y en medio de una crisis de nervios. La contuvo y le preguntó qué había pasado. La menor, entre lágrimas, contó que en un momento en que la abuela estaba ocupada con los quehaceres de la casa, el albañil se le acercó, la abrazó por la cintura, la atrajo hacia su cuerpo y la besó en la boca. También le murmuró algo que la nena no llegó a entender.
Todo ocurrió en apenas unos segundos, pero el impacto fue enorme. Sorprendida, la menor se alejó de inmediato del sospechoso y se encerró en una de las habitaciones hasta que llegó su madre, a quien le contó lo que había sufrido.
La denuncia y la causa
La dueña de casa advirtió que el acusado ya no estaba trabajando en la vivienda. Llamó a la policía y se presentó personal de la Comisaría Nº 6. Luego, la mujer y la víctima fueron trasladadas a la Comisaría de la Mujer y la Familia Nº 1, donde radicaron la denuncia contra el sospechoso.
El caso llegó a la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, que ordenó instruir la causa como abuso sexual simple y dispuso una serie de medidas procesales. Entre ellas, una cámara Gesell para conocer en detalle lo que ocurrió, un paso clave para la investigación.