Trabajaban con soplete en el techo y el fuego se les escapó adentro del local
Estaban colocando la aislación del techo con un soplete cuando la madera empezó a arder. Lo que encontraron los bomberos al entrar al local no era lo que esperaban.
Un principio de incendio en la cubierta de un comercio del centro de General Pico obligó a movilizar a los bomberos y a cortar la electricidad y el gas de la cuadra. Ocurrió en horas de la tarde, en un local sobre calle 15, entre Avenida San Martín y calle 18.
La primera dotación de Bomberos Voluntarios llegó a bordo del móvil 9. Al entrar, los servidores públicos se encontraron con un panorama que no coincidía del todo con lo que se veía desde afuera: mucho humo adentro, pero ninguna llama a la vista.
El foco estaba escondido en el techo
El origen del problema estaba en la estructura de la cubierta. Así lo describió el personal que trabajó en el lugar: “Nos encontramos con un foco de incendio ubicado en lo que sería el techo del comercio, en la parte de unos listones de madera que recubren lo que sería la losa, la chapa y la membrana que se le había colocado”.
La hipótesis que manejan los bomberos apunta a los trabajos que se estaban haciendo en el inmueble. Las altas temperaturas del soplete usado para colocar la aislación habrían encendido los tirantes de madera, que quedaron incandescentes.
Sin oxígeno suficiente, ese fuego no se expandió en llamas sino en humo. “Al tener falta de oxígeno emanaba mucho humo hacia el interior del local, por eso se congestionó tanto adentro”, explicaron desde el cuerpo de bomberos.
Plafones afuera, chapas arriba
Para llegar hasta el foco, los uniformados tuvieron que desarmar parte del cielorraso: retiraron plafones de iluminación desde el interior hasta dar con el punto exacto donde se estaba quemando la madera. Después atacaron desde el otro lado, subiéndose al techo y levantando las chapas para sofocar el fuego de manera definitiva.
Las maniobras no fueron sencillas y exigieron tareas de remoción y enfriamiento. Por eso se convocó al móvil 24 con refuerzos de logística, hasta reunir a cerca de diez bomberos trabajando en simultáneo.
Corte preventivo de luz y gas
El tamaño de la estructura y la presencia de un galpón de grandes dimensiones en la parte trasera llevaron a pedir la intervención de cuadrillas de la cooperativa Corpico y de la distribuidora de gas Camuzzi. Ambos equipos cortaron de forma preventiva los suministros de electricidad y gas, para resguardar tanto al personal que trabajaba en el lugar como a las propiedades vecinas.
El saldo fue el mejor posible dentro de lo que pudo haber sido: no hubo personas lesionadas ni daños de consideración en la mercadería del comercio. El inmueble quedó afectado únicamente por la gran cantidad de humo que se acumuló durante el incidente.







