Trabajadores del Hospital Italiano de City Bell viven un calvario: los roban a toda hora
Robos diarios, motochorros armados y una zona liberada: la desesperación de los trabajadores del Hospital Italiano de City Bell.
La inseguridad golpea sin piedad a un sector de City Bell donde empleados de la salud y comerciantes aseguran que ya no pueden trabajar tranquilos.
En la cuadra de 13B entre Cantilo y 472, a pasos del Hospital Italiano, los robos se suceden a diario y a cualquier hora. Autos con vidrios rotos, ruedas sustraídas, motos que desaparecen y ataques de motochorros armados son moneda corriente desde hace un mes.
Los trabajadores del nosocomio están desesperados. Enfermeros, personal de limpieza y otros empleados ya no saben qué hacer para protegerse. "Hace un mes que venimos con una ola de robos. Un auto, dos motos, rompen vidrios de los autos, roban ruedas", relataron a EL DIA.
El temor es mayor para quienes llegan caminando desde la estación o el Camino Centenario. Algunas empleadas corren hasta la clínica para evitar ser abordadas. "Está lleno de motos o pibes que te quieren robar. Nadie hace nada a tal punto que nos terminamos cuidando entre nosotros", expresaron angustiadas.
La pesadilla también alcanza a quienes ingresan de madrugada. Una trabajadora contó que hace poco, a las 5 de la mañana, vio a dos personas con piedras envueltas en trapos, listas para romper vidrios de autos estacionados.
"Zona liberada"
El problema no se limita al hospital. Los comerciantes de la zona también viven en alerta constante. Una comerciante afirmó que los ataques a vehículos ocurren incluso de día: "Rompen vidrios a las 10 de la mañana, a las 7 de la tarde".
Además, los locales sin persianas metálicas sufren roturas de vidrieras. La falta de presencia policial es otro de los reclamos. Años atrás, los vecinos veían más policías recorriendo el sector; ahora, la sensación es de abandono.
Otro comerciante fue contundente: "De todo un poco. Hoy esta zona de City Bell está liberada". También criticó la falta de cámaras y de seguridad, y dijo que los comerciantes dependen de sus propios mecanismos de prevención.
Los trabajadores del Hospital Italiano no piden solo que se investiguen los hechos ocurridos. Reclaman algo más básico: poder trabajar sin sentir que cada jornada es una ruleta rusa.