Trabajan, cobran en blanco y ya no pueden pagar ni la luz: el cambio que alerta al Municipio
Una funcionaria municipal atiende a diario a vecinos de Ushuaia que buscan ayuda para pagar la luz o el alquiler. Lo que le contó uno de ellos sobre su trabajo cambió por completo el diagnóstico.
La demanda de asistencia social en Ushuaia creció en los últimos meses y llegó a un sector que hasta hace poco no golpeaba la puerta del Municipio: trabajadores registrados que, aun con salario en mano, ya no logran cubrir los servicios básicos.
Así lo describió Verónica Maestro, secretaria de la Mujer y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Ushuaia, en diálogo con FM Centro. Según detalló, los pedidos de ayuda para pagar luz, gas, agua, alquileres y medicamentos se multiplicaron, en un contexto marcado por el endeudamiento familiar y la pérdida de capacidad de pago.
"Vemos que la gente no solo no llega a fin de mes, sino que directamente no está pudiendo pagar luz, gas, agua y mucha gente ni siquiera ya los mínimos de la tarjeta de crédito", explicó la funcionaria. A esos reclamos se suman las solicitudes para afrontar alquileres y deudas contraídas para comprar alimentos.
El cambio que más preocupa
Para Maestro, el dato más significativo no es la cantidad de pedidos, sino el perfil de quienes los hacen. "Antes las personas que se acercaban eran personas en situación de vulnerabilidad extrema, desempleo. Hoy estamos acompañando y tratando de asistir a personas que tienen un trabajo en relación de dependencia, registrado, que no están pudiendo pagar", afirmó.
La funcionaria describió una situación que atraviesa distintos niveles de ingresos y que se apoya en el endeudamiento. "Uno proyecta en base a un salario, proyectas deudas, proyectas una tarjeta de crédito en cuotas. Hoy eso la gente no lo puede sostener tampoco", señaló. En ese marco, explicó que muchas personas empiezan pagando el mínimo de sus tarjetas hasta que dejan de poder hacerlo y las deudas se acumulan.
Salud mental y calle
Maestro también vinculó la crisis económica con un aumento de las dificultades en salud mental. "Hay problemas de salud mental, porque con estas situaciones de crisis económicas, no hay tiempo de ocio, de disfrute. Es todo el día estar tratando de conseguir para pagar una deuda", manifestó.
El impacto se refleja, además, en las personas en situación de calle. Durante un mes, un dispositivo municipal destinado a hombres recibió a 43 personas. "Fueron rotando, pero por noche hemos llegado a tener 16 personas", detalló.
El municipio sostiene también un albergue donde se alojan familias y mujeres con infancias. Allí, según contó, los equipos profesionales trabajan sobre alojamiento, escolarización, vacunación y otras necesidades.
Maestro remarcó que la asistencia municipal se desarrolla con recursos limitados. "Estamos abarcando y haciéndonos responsables de muchas situaciones que tal vez no eran competencia directa del municipio", sostuvo.