Trabajan en una panadería histórica de Paraná y ahora les cobrarán hasta el estacionamiento
Cobran el sueldo en cuotas, les recortaron horas y ahora les descuentan hasta el estacionamiento. Los trabajadores de la histórica panadería de Paraná no saben cómo sigue.
La Peruana, el tradicional supermercado, panadería y rotisería de Paraná, acumula meses de tensión laboral: pagos parciales de sueldos y aguinaldo, recortes de horas, dudas sobre los aportes y una medida que cayó pésimo entre el personal, según pudo saber UNO.
La nueva disposición que generó malestar se aplicará desde el 1° de diciembre: quienes vayan a trabajar en auto o moto deberán pagar el estacionamiento. Un gasto más en un contexto donde los ingresos llegan tarde y de manera incompleta.
Pagos que llegan a medias
El pago de los haberes es uno de los focos de inquietud. En el último período hubo pagos parciales: algunos empleados cobraron cerca del 70% de lo que les correspondía, mientras que otros percibieron porcentajes aún menores. El resto se abonó aproximadamente una semana después.
Ese desfasaje complica la vida cotidiana de los trabajadores, que deben afrontar gastos y compromisos con un salario que no llega completo en la fecha habitual. Algo similar ocurrió con el aguinaldo: el Sueldo Anual Complementario se pagó en partes, con una primera acreditación y un segundo depósito alrededor de una semana más tarde.
Jornadas reducidas y cambios de horario
A las demoras en los pagos se suman modificaciones en las jornadas. Empleados que habían ingresado para cumplir una determinada cantidad de horas pasaron a trabajar jornadas parciales o reducidas, y otros vieron alterados sus horarios habituales. Los cambios también impactaron en la organización de los fines de semana, con variaciones en la asistencia y en la distribución de las tareas.
En el último pago se registraron casos en los que el monto depositado fue inferior al esperado, sin una comunicación previa clara sobre la reducción.
Aportes y obra social, otra fuente de incertidumbre
La situación de los aportes laborales y su impacto en la cobertura de obra social también preocupa al personal. La falta de claridad sobre el estado de esas obligaciones incrementó la inquietud entre algunos empleados.
En tanto, buena parte de los trabajadores con mayor antigüedad está registrada, mientras que los incorporados más recientemente estarían prestando tareas sin registración laboral.
Además, en los últimos meses algunos empleados habrían comenzado a desempeñarse bajo la modalidad de monotributo, con el compromiso de que la empresa asumiría el costo. Sin embargo, esa situación habría cambiado hace aproximadamente cuatro meses, cuando la firma habría dejado de afrontar ese pago. Desde entonces, quienes siguen bajo esa modalidad deben cubrir el costo con sus propios ingresos, lo que sembró dudas sobre los aportes y la cobertura correspondiente.
La gota que rebalsó el vaso
El cobro de estacionamiento a partir del 1° de diciembre se suma a una serie de cambios que vienen generando preocupación dentro del establecimiento. Para algunos trabajadores, representa un gasto adicional que se acumula a las dificultades por las jornadas reducidas y los pagos demorados.
El conjunto de estas situaciones habría llevado a algunos empleados a evaluar incluso la posibilidad de renunciar, mientras crece la incertidumbre sobre las condiciones laborales y el futuro de quienes hoy trabajan en La Peruana.