Trabajó 7 años en la ferretería de su pareja, pero terminaron mal y la Justicia tomó una decisión inesperada

Una mujer reclamó más de $34 millones por siete años de trabajo en la ferretería de su expareja, pero la Justicia analizó chats íntimos, fotos y hasta los gatos en común. El fallo no fue el que esperaba.

· 3 min de lectura
Trabajó 7 años en la ferretería de su pareja, pero terminaron mal y la Justicia tomó una decisión inesperada
Trabajó 7 años en la ferretería de su pareja, pero terminaron mal y la Justicia tomó una decisión inesperada

Una historia de amor que terminó en los tribunales laborales de Córdoba. Una mujer demandó a su expareja y le reclamó más de $34 millones por supuestos salarios e indemnizaciones tras haber trabajado siete años en la ferretería de su pareja. Sin embargo, el final no fue el que esperaba.

Según sostuvo en la demanda, la mujer había comenzado a trabajar en el negocio en febrero de 2017 como vendedora. Aseguró que cumplía jornadas de lunes a lunes, atendía clientes, se ocupaba de proveedores, hacía inventarios, manejaba pedidos por WhatsApp y hasta levantaba bolsas de cemento.

El conflicto estalló en 2024, cuando la relación sentimental llegó a su fin. La demandante reclamó que se regularizara su situación laboral y, según su versión, fue desvinculada sin causa. Por eso inició la demanda ante la Justicia laboral.

La versión de la dueña

La propietaria de la ferretería negó de plano que hubiera existido un contrato de trabajo. Contó que ambas se conocieron por Facebook en 2017, comenzaron una relación y se fueron a vivir juntas a un departamento ubicado arriba del local.

Según explicó durante el proceso, su expareja concurría a la ferretería y colaboraba con algunas tareas, pero no tenía horarios impuestos, no recibía un sueldo ni estaba sometida a órdenes como una empleada.

Chats íntimos, fotos y gatos en común

Para determinar si realmente había existido una relación laboral, el juez Leonardo O. L'Argentiere, de la Cámara Única del Trabajo de Córdoba, analizó distintas pruebas. Entre ellas, una pericia informática oficial sobre los celulares de las involucradas.

El informe encontró un intercambio constante de mensajes de texto y audios con contenido íntimo, además de fotografías cuya autenticidad fue verificada. También declararon vecinos, clientes y hasta un plomero que había trabajado en el edificio, quienes describieron una convivencia en la que ambas compartían actividades, salidas y responsabilidades cotidianas.

Otro dato llamativo: el cuidado conjunto de sus gatos fue considerado dentro del contexto general de la relación.

La Justicia también recibió información de Mercado Libre que mostró que la mujer realizaba ventas por su propia cuenta y cobraba a través de medios de pago propios. Ese dato fue utilizado para analizar si existía una verdadera dependencia económica respecto de la dueña de la ferretería.

El mensaje que complicó todo

Otro de los elementos analizados fueron los mensajes intercambiados cuando la pareja se separó, en julio de 2024. En una de esas conversaciones, la propietaria del negocio fue contundente: "Ya no podemos estar más juntas (...) no puedes regresar, no te voy a dejar entrar, tampoco podrás trabajar, no quiero ningún tipo de relación contigo".

Para la demandante, esa última parte demostraba que había existido una relación laboral que terminó junto con el vínculo sentimental. Sin embargo, el juez interpretó las pruebas de otra manera.

Por qué rechazaron los $34 millones

El magistrado concluyó que no se habían probado elementos suficientes para considerar que existía subordinación laboral. Es decir, no encontró acreditado que la mujer estuviera sometida a órdenes, horarios y una estructura de trabajo propia de una empleada.

En ese sentido, sostuvo que "no se advierte la presencia de las notas tipificantes de una relación laboral de empleo subordinado".

Por eso, entendió que la colaboración en la ferretería se había desarrollado dentro del vínculo de pareja y de la asistencia mutua que existía durante la convivencia.

Con ese argumento, la Cámara Única del Trabajo de Córdoba rechazó la demanda y la mujer no obtuvo los $34.491.062,40 que había reclamado en concepto de indemnización y otros créditos laborales. Ahora, tendrá que pagar las costas del juicio.

Más para leer

La encontró su papá al volver del trabajo: quién es el sospechoso que desapareció tras un video de despedida
Policiales
Lo detuvieron en un control y después allanaron su casa: lo que encontraron en El Carmen lo complicó todo
Policiales
Encontraron sin vida a una joven en un asentamiento de Jujuy: la Justicia espera una respuesta clave
Policiales
El caso de María Luz Herrera: la causa que conmocionó a Sáenz Peña ya tiene fecha de juicio
Policiales
Llegaron desde Salta en taxi a un boliche de Jujuy: lo que llevaban escondido las delató
Policiales
Un sargento caminaba de madrugada por el Parque de las Naciones y lo vio a metros del escenario mayor
Policiales