Trabajó casi 23 años en una concesionaria de Concordia: un viernes recibió el telegrama y ahora espera una respuesta que no llega
Diego Trentin trabajó casi 23 años en una concesionaria de Concordia. Un viernes recibió el telegrama de despido y desde entonces nadie de la empresa le contesta. Lo que reclaman él y sus compañeros...
El cierre de la histórica concesionaria "La Concorde" dejó a más de 30 trabajadores despedidos en Concordia y Chajarí. Algunos acumulaban más de dos décadas en la firma y todavía no saben cómo ni cuándo cobrarán sus indemnizaciones. Este martes se autoconvocaron frente a la sede para exigir precisiones.
Los telegramas de desvinculación habían llegado el viernes. Desde entonces, según relataron los propios extrabajadores a Elonce, no hubo ninguna comunicación formal de la empresa sobre cómo seguirá el proceso. La preocupación ya no es solo la pérdida del empleo: es la falta de certezas sobre el dinero que les corresponde.
“El peor de los escenarios es no cobrar nada y esa es la preocupación, la más importante”, dijo Diego Trentin, uno de los despedidos. Pero fue más allá: “Peor que eso es no tener ni siquiera una palabra de nada, porque una cosa es que te digan ‘no vas a cobrar’ y otra es que no te digan nada”.
Una trayectoria de casi 23 años y una empresa familiar
Trentin era uno de los empleados con mayor antigüedad. “Yo tengo 22 años y medio, casi 23 en la empresa”, contó. En ese tiempo, la concesionaria atravesó crisis económicas y la pandemia sin cerrar. Por eso, dijo, el desenlace no se veía venir: “Hemos pasado pandemia y un montón de situaciones económicas, así que esto no es que se veía venir”.
El trabajador reconoció que conocían las dificultades del sector. “El mal momento todos lo sabemos, el mercado como está y la retracción”, señaló. Y resumió el reclamo: “Hoy nos encontramos en esta situación y la entendemos, pero necesitamos que alguien nos diga cómo sigue”.
La convocatoria de este martes surgió de los propios extrabajadores. “Al no tener una respuesta de cómo continúa todo esto, parte de indemnizaciones, futuro y demás, nos autoconvocamos”, relató Trentin. También pusieron al tanto de la situación a representantes del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).
“Hay chicos con 22 años, mucha historia acá dentro, una empresa familiar, siempre con la camiseta puesta y me parece que del lado humano corresponde que tengamos por lo menos una respuesta que en todo este tiempo no la hemos tenido”, sostuvo.
Rumores, silencio y un reclamo que llegó al Ministerio de Trabajo
La ausencia de información oficial alimentó versiones de todo tipo sobre el futuro de los despedidos y el pago de las indemnizaciones. Los trabajadores evitaron darlas por ciertas. “Rumores hay un montón y como son rumores yo no los repito, hasta no tener alguna palabra de un directivo que nos diga y nos despeje todos estos rumores”, afirmó Trentin.
Desde Smata, el representante Marcelo Pérez explicó que el gremio había empezado a advertir problemas en febrero. “Lo empezamos a hablar en febrero porque ahí se empezó a ver una retención indebida de aportes, porque por ahí no se abonaba como correspondía en la parte sindical, en la parte de obra social, en la parte de ART, de todo lo que conlleva el 931”, detalló. También sabían que los salarios se pagaban en dos veces.
El sindicato realizó presentaciones y citaciones ante el Ministerio de Trabajo para abrir una instancia de diálogo con la empresa. Según Pérez, la firma presentó documentación ante la autoridad laboral nacional y el gremio respondió formalmente. “Hoy nosotros elevamos la respuesta a esa presentación, donde para nosotros no corresponde de la manera legal”, indicó. El análisis quedó en manos de los abogados de Smata.
Sobre el alcance del cierre, Pérez precisó que la cifra supera los 30 empleados si se contabilizan los puestos gerenciales y la sucursal de Chajarí. “Técnicamente, estamos hablando entre los puestos gerenciales y todo eso arriba de los 30, porque también no te olvides que tenemos Chajarí, que pertenece a la misma marca”, señaló.
Hasta este martes, según el gremio, no existía una comunicación formal que llevara tranquilidad sobre las indemnizaciones. “Tenemos muchas familias que están esperando saber si van a cobrar su indemnización, cómo, cuándo”, expresó Pérez. Y apuntó contra la firma: “No vemos respuesta favorable hacia ellos. No la vemos. No quieren comunicarse, ya no se comunican con ellos”.
Smata aseguró que continuará acompañando a los despedidos con sus representantes provinciales y asesores legales. Mientras tanto, los extrabajadores siguen esperando una definición. “Necesitamos que alguien nos diga cómo sigue”, sintetizó Trentin.