Trabajó en una casa de Garupá y días después volvió: lo que ofrecía a los vecinos lo delató
La dueña de la casa en La Calandria no dudó: el hombre que había trabajado en su vivienda días antes podía estar detrás del robo. La policía siguió el rastro de un objeto que el sospechoso movía por el barrio y terminó encontrándolo.
Un joven de 22 años quedó detenido en Garupá acusado de entrar a robar en una vivienda donde había hecho tareas domésticas días antes. La investigación empezó por la denuncia de la dueña y terminó con el sospechoso alojado en una dependencia policial a disposición de la Justicia.
El caso se originó el 20 de octubre, cuando una mujer de 51 años se presentó para denunciar que desconocidos habían ingresado a su casa del barrio La Calandria. Según su relato, entraron por una puerta lateral que estaba sin trabar.
Qué se llevaron de la vivienda
Del interior de la propiedad faltaban un televisor de 39 pulgadas, parlantes, utensilios de cocina, frazadas y varias prendas de vestir. La damnificada no solo aportó la lista de lo sustraído: también dio una pista que encaminó la pesquisa.
En las primeras averiguaciones señaló como posible responsable a un hombre que había estado trabajando en su vivienda poco antes del robo. Con ese dato, los efectivos de la División Investigaciones Garupá, dependiente de la Unidad Regional X, comenzaron las tareas para identificarlo y localizarlo.
El televisor que apareció en el barrio
Los investigadores establecieron que el sospechoso presuntamente estaba ofreciendo a vecinos de la zona el televisor sustraído. Ese movimiento fue clave para ubicarlo.
Finalmente, cerca de las 20 del martes 21 de octubre, los policías lo encontraron y lo detuvieron. Se trata de Carlos Adrián E., de 22 años, quien fue trasladado a una dependencia policial.
El joven permanece alojado allí a disposición de la Justicia, mientras la investigación por el hecho continúa. Por ahora, las autoridades lo señalan como presunto responsable del ingreso y del robo, sin que exista condena firme en su contra.
Fuente: El Territorio