Tragedia en la reinauguración del Azteca: un hincha muere tras una caída fatal
Un día que debía ser de fiesta total en el mítico estadio terminó en la peor tragedia. Los detalles de la caída fatal que congeló la sangre de todos los presentes y lo que revelaron las autoridades.
La fiesta por el relanzamiento del mítico Estadio Azteca se tiñó de luto este sábado. Un aficionado perdió la vida tras precipitarse desde el segundo piso del recinto, ahora llamado Estadio Banorte, minutos antes del amistoso entre México y Portugal, un evento que conmocionó a miles de espectadores.
El incidente ocurrió en medio del clima de euforia por la reapertura del coloso, remodelado de cara al Mundial 2026. Sin embargo, la imprudencia y el exceso de alcohol transformaron la jornada festiva en una tragedia nacional que dejó una sombra sobre el evento.
Minutos después del accidente, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México emitió un comunicado oficial detallando los hechos. Según las autoridades capitalinas, el hincha se encontraba en evidente estado de ebriedad al momento del siniestro.
¿Qué fue lo que sucedió exactamente?
“En la zona de palcos del Estadio Ciudad de México, un aficionado en estado de ebriedad intentó bajar del segundo al primer nivel brincando por la parte externa, lo que provocó que cayera hasta la planta baja”, precisó el organismo a través de sus redes sociales.
A pesar de la rápida intervención de los servicios médicos de emergencia presentes en el estadio, que acudieron de inmediato para brindarle los primeros auxilios, las maniobras de reanimación no fueron suficientes. El impacto desde esa altura resultó fatal y el hombre murió en el lugar.
Las consecuencias y la investigación
Tras la confirmación del deceso, se dio intervención a las autoridades ministeriales para realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar las investigaciones correspondientes. Hasta el momento, no se reveló la identidad de la víctima, aunque se confirmó que se trata de un hombre de 27 años.
El partido contra Portugal, que contaba con figuras de renombre internacional, era la excusa perfecta para presentar las nuevas reformas del estadio. No obstante, este hecho pone nuevamente bajo la lupa los controles de seguridad y el consumo de alcohol en los estadios mexicanos, empañando por completo lo que debía ser una celebración histórica.