Tragedia en Neuquén: un joven de 26 años murió tras contraer hantavirus y piden extremar cuidados
¿Qué pasó con este joven de 26 años en Neuquén? Los detalles de un caso que enciende las alarmas sanitarias y las recomendaciones para evitar más contagios.
Un joven de 26 años, oriundo de una zona rural de la Región del Pehuén, falleció este lunes en el Hospital de Zapala después de haber contraído hantavirus. La noticia conmocionó a la comunidad y encendió las alarmas sanitarias en la provincia.
El deceso fue confirmado tras los análisis realizados por el Laboratorio Central de Neuquén, que dieron positivo para esta enfermedad viral que se transmite por roedores.
El paciente había ingresado el sábado 15 de agosto al Hospital de Aluminé con un cuadro severo: fiebre que superaba los 38 grados, dolores musculares intensos, dificultad para respirar y dolor abdominal. Debido a la rápida evolución de su estado, los médicos decidieron trasladarlo a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital de Zapala.
Allí, el joven requirió asistencia respiratoria mecánica, pero a pesar de los esfuerzos del equipo médico, sufrió un paro cardiorrespiratorio que le costó la vida.
¿Qué se sabe del caso?
Según la investigación preliminar, la víctima realizaba tareas vinculadas al trabajo rural, un factor de riesgo clave para la exposición al virus. Además, en el lugar donde residía se habían registrado avistamientos de roedores y contacto con aves de corral, datos que forman parte del relevamiento sanitario que se realizó después del caso.
Estos antecedentes refuerzan la teoría de que el contagio se produjo en el ámbito doméstico o laboral, donde la presencia de roedores es habitual.
Prevención durante todo el año
Las autoridades sanitarias de Neuquén recordaron que el hantavirus puede aparecer en cualquier época del año, especialmente en las zonas de precordillera y cordillera. Por eso, insistieron en la necesidad de mantener medidas de cuidado permanentes, sobre todo en viviendas rurales, galpones, depósitos y cualquier espacio donde los roedores puedan encontrar refugio.
Una de las recomendaciones principales es evitar que los roedores ingresen o permanezcan dentro y alrededor de las casas. Para lograrlo, se aconseja:
Guardar los alimentos en recipientes cerrados, lavar platos y superficies después de usarlos, y mantener la basura en contenedores con tapa hermética.
También es fundamental tapar las aberturas por donde los roedores puedan entrar, mantener limpios los alrededores de la vivienda, cortar el pasto y la maleza, y ubicar huertas y leñeros lejos de la casa.
La limpieza del entorno y el cuidado de los espacios cerrados son claves para reducir los riesgos de contagio, especialmente en áreas rurales donde la presencia de estos animales es más frecuente.