Tras 11 años en una cárcel de Indonesia, el estadounidense del “asesinato de la maleta” recupera la libertad
¿Creían que su plan macabro en un paraíso tropical quedaría impune? La historia del crimen que conmocionó a Bali y el sorprendente giro judicial que enfrenta uno de los acusados tras más de una década tras las rejas.
Tommy Schaefer, el hombre condenado por uno de los crímenes más impactantes ocurridos en un lujoso resort de Bali, finalmente salió de prisión y fue deportado a Estados Unidos. El cuerpo de la víctima, su suegra, fue hallado brutalmente golpeado dentro del baúl de un taxi. Este caso, que conmocionó a la comunidad internacional, revela una trama familiar de codicia y violencia que tuvo un desenlace judicial con giros inesperados.
Después de cumplir 11 años de una condena de 18, Schaefer obtuvo la libertad anticipada por buena conducta y reducciones de pena. La información fue confirmada por Felucia Sengky Ratna, jefa de la Oficina Regional de la Dirección Regional de la Dirección General de Inmigración de Bali. Su salida de Indonesia marca el último capítulo de su encierro en el país asiático, pero no el final de la historia judicial para los involucrados.
La macabra escena en el St. Regis Bali Resort
Todo comenzó en agosto de 2014, durante lo que debían ser unas vacaciones de ensueño en el exclusivo St. Regis Bali Resort. Sheila von Wiese-Mack, una personalidad de Chicago de 62 años, viajó a la isla de Bali con su hija, Heather Mack, y el novio de esta, Tommy Schaefer. Lo que parecía un viaje familiar terminó en una tragedia que dio la vuelta al mundo.
El cuerpo de von Wiese-Mack apareció dentro del baúl de un taxi estacionado en el hotel. Presentaba signos de una golpiza brutal. La investigación, basada en reportes de la agencia AP, determinó rápidamente que no se trató de un hecho fortuito. Schaefer, de 21 años en ese momento, y Heather Mack, de 19 y embarazada de pocas semanas, habían planeado y ejecutado el asesinato.
Las autoridades indonesias actuaron con celeridad. La pareja fue arrestada apenas un día después de que se descubriera el cuerpo. El móvil del crimen, según las pesquisas, estuvo relacionado con una herencia y conflictos familiares. El caso adquirió notoriedad mundial por la frialdad del plan y el método utilizado para deshacerse del cuerpo, lo que le valió el macabro apodo de “el asesinato de la maleta”.
¿Qué pasó con la hija cómplice?
La historia de Heather Mack tomó un camino paralelo pero igualmente dramático. También fue condenada en Indonesia, donde cumplió siete años de una pena de 10 por su participación en el crimen de su madre. En octubre de 2021, fue deportada a Estados Unidos, su país de origen.
Sin embargo, su regreso no significó el fin de sus problemas legales. Lejos de ello, la Justicia de Chicago la esperaba con una acusación federal. En enero de 2024, se declaró culpable y fue condenada a 26 años de prisión por conspirar para asesinar a su madre y por ocultar el cuerpo en una valija durante el viaje a Bali.
Este fallo significa que, a pesar de haber recuperado la libertad en Indonesia, Heather Mack enfrenta décadas de encierro en cárceles estadounidenses. Su hija, que nació mientras ella estaba encarcelada en Bali, ha sido criada por otros familiares. El caso expone cómo un crimen cometido en el extranjero puede tener consecuencias legales prolongadas y complejas en más de un país.
La liberación y deportación de Tommy Schaefer cierra un capítulo carcelario en Indonesia, pero el eco del “asesinato de la maleta” sigue resonando. Es un recordatorio sombrío de cómo unas vacaciones en un paraíso tropical pueden transformarse en la escena de un horror familiar premeditado, cuyas repercusiones legales se extienden por años y cruzan continentes.