Tras cuatro días de caos portuario, el Gobierno y los prácticos sellaron un acuerdo con rebaja de tarifas
El paro de prácticos que paralizó los puertos por cuatro días llegó a su fin. ¿Qué cambió con el nuevo acuerdo? Los detalles de una negociación que evitó pérdidas millonarias.
El conflicto que paralizó los puertos del país durante cuatro días llegó a su fin. El Gobierno y los prácticos firmaron un acuerdo que incluye una rebaja del 20% en las tarifas del servicio y la suspensión temporal del decreto que había desatado la medida de fuerza.
La noticia fue confirmada este martes, después de una intensa jornada de negociaciones en la que también se definió la creación de una mesa de trabajo para revisar los puntos más conflictivos de la normativa.
¿Qué establece el acuerdo?
Según lo informado, el entendimiento contempla la reducción inmediata de las tarifas del practicaje, tal como reclamaba el Gobierno. A cambio, se suspenderá la aplicación del Decreto 690/2026, la norma impulsada por el Ministerio de Desregulación que había generado el malestar en el sector.
En la firma del acuerdo no participó Federico Sturzenegger, titular de esa cartera y principal impulsor de la medida que desreguló el servicio de practicaje y dio origen al conflicto.
Los puntos más cuestionados del decreto
El Decreto 690/2026 derogó el reglamento que regía desde 1991 y estableció una reestructuración integral del sistema marítimo y fluvial. Entre los cambios más resistidos por los prácticos se encontraban:
La eximición de contratar prácticos para capitanes extranjeros con experiencia, la ampliación de las dimensiones de los barcos que requieren asistencia obligatoria, la eliminación del límite de cupos para inscribirse como profesional y la habilitación a la Prefectura Naval para competir directamente con los prácticos privados.
¿Cómo siguió el conflicto?
La respuesta del sector fue un paro por tiempo indeterminado que dejó sin actividad a los puertos del país. Ante la imposibilidad de dictar una conciliación obligatoria, la Prefectura Naval intimó a los trabajadores a retomar sus tareas. Incluso, el Gobierno llegó a amenazar con sanciones.
Finalmente, tras intensas negociaciones, se alcanzó el acuerdo que destrabó la situación. Las pérdidas para el sector agroexportador durante los días de parálisis superaron los US$ 4,5 millones diarios, un golpe duro para una economía que necesitaba de la actividad portuaria para sostener sus exportaciones.
Con la firma del entendimiento, los prácticos retomaron de inmediato la prestación regular de sus servicios en las vías navegables del país, lo que permitirá normalizar el flujo de buques y reducir el impacto económico.