Tras el colapso de una histórica empresa, firmaron un acuerdo clave para mantener un servicio vital
Una empresa con casi 30 años de historia dejó de operar una línea de colectivos clave, dejando a cientos de trabajadores sin cobrar. Ahora, un nuevo operador tomó las riendas, pero ¿logrará estabilizar el servicio y saldar las deudas pendientes?
Una línea de colectivos que une localidades del conurbano con Plaza Constitución cambió de manos tras el colapso financiero de su operadora histórica. El acuerdo garantiza la continuidad del servicio y la incorporación de cientos de trabajadores afectados por deudas salariales.
El 1° de abril de 2026 se rubricó el acta oficial de transición operativa de la Línea 148. Este servicio fue operado durante casi tres décadas por la empresa El Nuevo Halcón S.A.
La firma del documento contó con la participación de la Secretaría de Transporte de la Nación, el sindicato UTA y la nueva empresa adjudicataria, La Central de Vicente López S.A., también conocida como Misión Buenos Aires.
¿Qué pasó con la empresa anterior?
El Nuevo Halcón S.A. colapsó tras acumular importantes deudas con su plantel. La compañía adeudaba cerca de 500 trabajadores el aguinaldo correspondiente a diciembre y los sueldos de los meses de enero y febrero.
Este escenario generó semanas de incertidumbre sobre el futuro del servicio de transporte. La línea conecta Florencio Varela y San Francisco Solano con la terminal de Plaza Constitución.
¿En qué consiste el nuevo acuerdo?
El convenio establece un esquema de transición provisorio. Las partes tienen un plazo de 15 días hábiles para formalizar un contrato de cesión definitivo que consolide el traspaso.
La nueva operadora, Misión Buenos Aires, ya tiene experiencia en el rubro. Actualmente es la responsable de la Línea 129, por lo que se espera una transición ordenada.
Los ramales que deberá cubrir incluyen los recorridos desde Plaza Constitución hacia Solano, La Capilla, Cementerio y Villa del Plata. El servicio continuará bajo la fiscalización de la CNRT y mantendrá el uso del sistema SUBE.
¿Qué sucede con los empleados?
Uno de los puntos clave del acta firmada es la protección laboral. Se estableció que la nueva empresa deberá incorporar a todo el personal afectado por el cambio.
Además, el acuerdo obliga a respetar la antigüedad laboral de cada trabajador. También se deben mantener intactas las condiciones establecidas en el convenio colectivo de trabajo que estaba vigente.
Este aspecto busca dar tranquilidad a los cientos de choferes y personal administrativo que vieron sus ingresos comprometidos por las deudas de la anterior administración.
Ads Ads Ads Ads