Tras la pérdida de un alumno, las familias de una escuela capitalina exigen respuestas que ya venían reclamando
Una carta abierta, cinco meses de presentaciones y un reclamo que ya habían llevado al Rectorado: las familias de la ENET N.º 1 de la Capital insisten con un gabinete interdisciplinario que todavía no existe. ¿Qué respondió la Universidad?
Las familias de la ENET N.º 1 Prof. Vicente García Aguilera, de la Capital, reclamaron la creación de un gabinete interdisciplinario para acompañar a los estudiantes. El pedido, según una carta abierta que difundieron, no nació tras el suicidio de uno de los alumnos: ya venían planteándolo desde marzo.
En el documento aclararon que no buscan vincular la falta de ese espacio con la muerte del estudiante. Lo que piden, explicaron, es reabrir el debate sobre qué herramientas tiene la institución para contener a los adolescentes y prevenir situaciones que requieran intervención profesional.
El 20 de marzo, un grupo de madres, padres y tutores se reunió con autoridades de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) y presentó una nota en la que calificó al gabinete psicopedagógico como una necesidad “prioritaria y urgente”.
Durante los meses siguientes hubo más encuentros y presentaciones. El 4 de mayo llevaron a la ENET N.º 1 una propuesta para implementar un espacio interdisciplinario y el 22 de mayo la pusieron en manos del Rectorado de la Universidad. También, según relataron, buscaron por su cuenta contactos con profesionales y organismos de Salud Mental, Psicología, Psicopedagogía y Trabajo Social.
El reclamo, sostienen, había sido planteado además por los estudiantes a través del Centro de Estudiantes, que pidió un espacio de escucha, orientación y acompañamiento dentro de la escuela.
Qué reclaman las familias
El planteo apunta a que la institución cuente con profesionales capacitados y con presencia efectiva para atender situaciones que pueden atravesar los adolescentes: ansiedad, angustia, ataques de pánico, dificultades familiares, problemas académicos y situaciones sociales.
Las familias cuestionaron que la existencia de un asesor pedagógico se equipare a un gabinete interdisciplinario y preguntaron quién acompaña a los estudiantes, qué profesionales intervienen cuando un alumno necesita ayuda y cuáles son los protocolos de detección, intervención y derivación.
“Un cargo en un organigrama no es lo mismo que un verdadero gabinete interdisciplinario”, sostuvieron.
También señalaron que durante parte de este año la institución estuvo sin su director titular, aproximadamente entre marzo y agosto, y reclamaron saber qué seguimiento tuvieron las propuestas presentadas en ese período.
“Hoy ya no alcanza con pedir”
Después de varios meses de reuniones y presentaciones, las familias aseguran que decidieron elevar el reclamo y pasar de los pedidos a las exigencias.
Entre las medidas que solicitan figuran la implementación de un gabinete interdisciplinario real, integrado por profesionales idóneos; información sobre sus funciones y carga horaria; protocolos de prevención, detección, intervención y derivación; articulación con organismos de Salud Mental y colegios profesionales; y respuestas sobre las presentaciones realizadas desde marzo.
“Hoy ya no alcanza con pedir. Hoy exigimos”, expresaron.
Las familias remarcaron que no buscan señalar responsables por el suicidio del estudiante ni realizar una persecución personal. Su reclamo, según explicaron, apunta a obtener respuestas institucionales y fortalecer las herramientas de acompañamiento para los adolescentes.
“Queremos prevención. Queremos presencia. Queremos acompañamiento. Queremos profesionales capacitados”, señalaron.
La carta concluye con un pedido de acciones concretas para que los estudiantes puedan contar dentro de la escuela con un espacio al que recurrir cuando necesiten ser escuchados, orientados o derivados a profesionales especializados.