Tras la sequía, los guardavidas de San Juan esperan un verano con más trabajo
La sequía dejó a muchos sin trabajo la temporada pasada. Ahora, con más agua en los diques, el gremio espera que la situación cambie, pero hay un obstáculo que preocupa: el costo para estar habilitados.
Después de una temporada marcada por la sequía y la falta de puestos laborales, los guardavidas sanjuaninos se ilusionan con un panorama distinto para el próximo verano. La creación del COPRE (Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias) ante una eventual suba del caudal de agua por deshielos encendió las expectativas en el sector.
Sebastián Segali, secretario general del Sindicato Único de Guardavidas y Afines de la República Argentina (SUGARA) filial San Juan, señaló que uno de los primeros temas a definir es la cantidad de trabajadores habilitados para la temporada, en el marco de la reválida de habilitaciones que se realizará en noviembre.
“Al ser una de las pocas actividades que revalidamos todos los años para poder trabajar, desconocemos cuántos se van a presentar”, explicó Segali en diálogo con Diario de Cuyo.
Hoy San Juan cuenta con más de 700 guardavidas, pero en la reválida de 2025 se presentaron poco más de 200 personas, y muchas de ellas no consiguieron trabajo en clubes o piletas. Este año se sumaron 23 nuevos profesionales con título nacional, y se espera que en noviembre se reciba una camada de unos 20 más.
Vuelve la actividad a los diques
La falta de trabajo del año pasado estuvo directamente ligada a la crisis hídrica. La sequía frenó la actividad en varios espacios y redujo las contrataciones. Para este verano, en cambio, el panorama es alentador: podrían reabrir lugares que durante 2025 no tuvieron movimiento.
Entre los espacios que recuperarían protagonismo están los clubes del perilago del Dique de Ullum. “Ahora se van a reabrir espacios como la playa de la Universidad o Palmar del Lago, que venían trabajando con los natatorios. La gran parte será el dique de Ullum”, sostuvo Segali.
Según la normativa vigente, en espacios abiertos de baño debe haber un guardavida cada 80 a 100 metros de costa. Por eso, si se habilitan las playas de los clubes de Ullum y otras zonas, la presencia de personal será clave para la seguridad.
La preocupación por los nuevos reservorios
El posible aumento del caudal también podría crear nuevos sectores con acumulación de agua que los sanjuaninos usen como balnearios improvisados. Ante eso, el gremio quiere actuar de forma preventiva.
“Queremos hablar con Seguridad, ya que se van a generar en distintas zonas bajas reservorios de agua naturales y ahí es donde queremos apuntar a la prevención”, comentó el dirigente.
El sindicato se ofrece a colaborar con el COPRE, pero aún no sabe si el Gobierno contemplará contratar guardavidas para esos sectores. “Quizás se necesite más personal para la prevención. Eso es lo que nos está preocupando, cómo ponernos a disposición”, afirmó.
El costo de estar habilitado
Mientras esperan definiciones, otra inquietud atraviesa al sector: el gasto que implica mantener la habilitación al día. El apto psicofísico cuesta entre $100.000 y $150.000; la audiometría supera los $100.000 y alquilar una pileta para entrenar ronda los $70.000 mensuales. En total, desde SUGARA estiman que un guardavida necesita alrededor de $500.000 para completar la reválida.
Pese al costo, las expectativas por la nueva temporada impulsan a muchos a prepararse. Segali detalló que incluso veteranos que hacía años no se presentaban empezaron a averiguar sobre los requisitos.
La reválida será en noviembre. La buena noticia es que San Juan tiene capacidad profesional para cuidar a los sanjuaninos en balnearios y costas de diques. Pero el dato real recién se conocerá cuando los profesionales rindan y el COPRE defina los lugares habilitados para el verano.