Tras meses de lucha, el barrio Sagrado Corazón estrenó el puente que cambió sus vidas
El nuevo puente sobre el Riacho El Pucú ya une al barrio Sagrado Corazón con el centro de Formosa. Vecinos emocionados cuentan cómo cambió su rutina. ¿Sabés qué demoras evitaban?
El nuevo puente sobre el Riacho El Pucú ya está habilitado y cientos de familias recuperaron la conectividad directa con el centro de Formosa. La obra, que parecía un sueño lejano, se hizo realidad este miércoles y desató una ola de alivio en el barrio Sagrado Corazón.
Durante la emisión de “Algo Está Pasando” por FM VLU 88.5, el conductor Fernando Daniel transmitió en vivo desde el lugar. El tránsito de autos, motos y peatones no se hizo esperar: todos querían ser los primeros en cruzar.
¿Qué cambió con el nuevo puente?
Antes, los vecinos tenían que dar rodeos interminables por calles alternativas. Las ambulancias tardaban, los chicos llegaban tarde a la escuela y hacer las compras era una odisea. Ahora, los tiempos de viaje se redujeron drásticamente y la salida a la avenida Néstor Kirchner es cuestión de minutos.
Sandra, comerciante y vecina del barrio, no ocultó su alegría: “Se acaba de inaugurar y la gente ya está circulando. La verdad es que estamos muy contentos”. Aunque estaba en su negocio, siguió el corte de cintas a través de sus familiares.
“No era un capricho, era una necesidad”
La mujer fue tajante al hablar de la importancia de la obra: “Este puente era una necesidad fundamental para el barrio. No era un capricho de los vecinos, sino una necesidad por las salas de salud, las escuelas y los colegios”. Y agregó: “Quienes somos personas adultas a veces tenemos que ir a la sala de urgencias y esto nos cambia la vida; hoy estoy realmente feliz”.
La conectividad directa no solo facilita el día a día, sino que integra social y urbanamente a la zona sur de la ciudad. Los chicos ya no perderán tiempo en el viaje a la escuela y los adultos pueden acceder más rápido al centro.
Festejo vecinal y un nuevo capítulo
El clima de celebración se respira en cada cuadra. La fluidez vehicular volvió a la normalidad y el puente se convirtió en el símbolo de una lucha que terminó con final feliz. Sandra, emocionada, anticipó cómo lo estrenará: “Hoy cuando cierre el negocio me voy a ir por ahí directamente al centro”.
Con la circulación habilitada, el barrio Sagrado Corazón cierra un capítulo de incertidumbre y reclamos, y abre uno nuevo: el de la integración y el desarrollo.