Tras una batalla épica, el argentino se instala en la final y busca un hito que se le ha resistido
Después de una semifinal que parecía perdida, el tenista argentino logró dar vuelta el partido y ahora se enfrenta a una oportunidad única. ¿Podrá finalmente levantar su primer trofeo profesional?
Mariano Navone superó una maratónica semifinal de más de tres horas y media para avanzar a la final del ATP 250 de Bucarest, donde mañana intentará conquistar el primer título de su carrera profesional. El tenista argentino, que ya fue finalista en este torneo hace dos años, derrotó al neerlandés Botic van de Zandschulp en un partido lleno de giros.
El encuentro, disputado este sábado en Rumania, comenzó con Navone perdiendo el primer set por 5-7. Sin embargo, el argentino de 25 años reaccionó para llevarse el segundo set en un tie-break (7-6 con 7-3) y finalmente cerró el tercer set por 7-5 después de 3 horas y 31 minutos de juego.
¿Podrá romper la mala racha en finales?
Hasta el momento, Navone ha perdido las dos únicas finales que ha disputado en su carrera, ambas durante la temporada 2024. En Bucarest cayó ante el húngaro Marton Fucsovics, mientras que en Río de Janeiro fue derrotado por su compatriota Sebastián Báez.
El rival en la final será el ganador de la otra semifinal que enfrentaba al húngaro Fabian Marozsan y al español Daniel Merida. El partido decisivo está programado para este domingo.

Navone fue finalista del ATP de Bucarest en 2024.
Un fin de semana clave para el tenis argentino
Mientras Navone busca su primer título en Rumania, otros tenistas argentinos también están en carrera por títulos este fin de semana. El santiagueño Marco Trungelliti, de 36 años, compite por llegar a la final del ATP 250 de Marruecos, donde podría enfrentarse a Camilo Ugo Carabelli en caso de que ambos avancen.
En el torneo de Houston, Texas, ya está garantizado que habrá un argentino en la final ya que Thiago Tirante y Román Burruchaga se enfrentarán en una de las semifinales. Estos torneos forman parte de la gira de polvo de ladrillo que sirve como preparación para Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada.