Tras una profunda restauración, reabre sus puertas una histórica capilla de Paraná
La Capilla San Juan XXIII, joya arquitectónica de Paraná, reabre sus puertas tras una restauración. ¿Qué secretos guarda este histórico edificio del siglo XIX?
La comunidad católica de Paraná recibió una gran noticia: la Capilla San Juan XXIII volverá a albergar celebraciones religiosas. El anuncio lo hizo la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario, que agradeció a todos los que hicieron posible la restauración de este emblemático espacio.
“Agradecemos a todos los que han colaborado para hacer posible la restauración de nuestra querida Capilla”, expresaron desde la comunidad religiosa, marcando el cierre de una etapa de trabajos que devolvieron el esplendor a este sitio histórico.
¿Dónde se encuentra y por qué es tan especial?
La Capilla San Juan XXIII está ubicada en calle Andrés Pazos, junto al Comedor de la UNER y en la parte posterior de la Facultad de Ciencias Económicas. Es parte del edificio del Antiguo Seminario, una construcción que data de fines del siglo XIX.
El proyecto original fue del arquitecto Juan B. Arnaldi, y las obras del Seminario Conciliar de Paraná comenzaron en septiembre de 1896. Los terrenos fueron donados por Ana Rams de Folch, y el 22 de febrero de 1899 se inauguró el Instituto de Formación Sacerdotal, con la bendición de monseñor Rosendo de la Lastra y Gordillo. Ese instituto funcionó allí hasta que se trasladó a la zona de El Brete.
Una joya arquitectónica restaurada
El edificio ocupa toda una manzana y se destaca por su imponente estructura: un macizo bloque sin ochavas, con esquinas curvas y un basamento pesado. Sus cuatro fachadas son austeras, casi sin ornamentación, pero con un marcado almohadillado que simula piedras y le da un carácter único.
El ingreso principal, sobre calle Urquiza, tiene puertas de madera de sencillo diseño que llevan a un vestíbulo. Desde allí se accede al patio principal, rodeado de galerías con columnas dóricas. La capilla propiamente dicha está orientada de norte a sur, con vista hacia calle Andrés Pazos.
Con el tiempo, se completó parte del segundo piso, respetando el lenguaje arquitectónico original. Ahora, tras la restauración, este espacio vuelve a estar listo para recibir a los fieles.