Trasladaron a otros 12 condenados por violencia de género: el detalle que no se ve desde afuera
¿Qué van a encontrar los 26 condenados por violencia de género que ya llegaron a la nueva Unidad N° 7? El régimen que les espera adentro, distinto al de cualquier comisaría.
Un nuevo operativo conjunto entre la Policía de Tucumán y el Servicio Penitenciario movió a 12 internos con condenas por violencia de género desde distintas comisarías hacia la flamante Unidad N° 7, emplazada donde antes funcionaba el Instituto Roca, en el complejo penitenciario de Villa Urquiza.
La medida forma parte del plan provincial para descomprimir las dependencias policiales, que alojan a detenidos en condiciones que el propio gobierno busca revertir. La unidad fue inaugurada el jueves pasado con la presencia del ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, y desde entonces los traslados se suceden.
Los números del operativo
El subsecretario de Asuntos Penitenciarios, Sebastián Tula Rizo, precisó que la primera tanda se concretó el jueves con 12 personas de la Unidad Regional Capital, y que este viernes se sumaron 14 internos de las Unidades Este, Oeste y Sur. En total, la nueva unidad ya recibió a 26 condenados.
El comisario inspector Martín Miranda, del Departamento Judiciales, explicó que los trasladados este viernes cumplen penas de entre tres y cuatro años y estaban alojados en comisarías de las Unidades Este, Oeste, Norte y Sur. El operativo se desplegó desde la Comisaría Quinta.
De la movilización participaron efectivos del Departamento Judicial, Infantería Capital, Fuerzas Especiales CERO, la Dirección de Operaciones Motorizadas (DOM) y motoristas del 911.
Recepción y régimen interno
El alcaide Emanuel Suárez, director de la Unidad N° 7, detalló que los internos son recibidos por el GAIR (Grupo de Acción, Irrupción y Requisa) del Servicio Penitenciario, que se ocupa de la requisa y el alojamiento en el pabellón. Luego, el Servicio de Admisión verifica que la documentación y los oficios de alojamiento estén en regla, y un médico evalúa las condiciones físicas de cada persona antes de admitirla.
Suárez describió el régimen como "cerrado, diferenciado, similar al del complejo de Benjamín Paz", con un tratamiento integral a cargo de un equipo interdisciplinario que incluye áreas de trabajo, talleres y educación.

