Trasvasaban combustible en el playón de una estación: dos tanques reventaron y el fuego se llevó cuatro camiones
Pasaban combustible de un tanque a otro en pleno playón cuando algo salió mal: dos tanques reventaron, el fuego se extendió y ocho dotaciones de bomberos tuvieron que salir a apagarlo. Un trabajador terminó herido.
Cuatro camiones con cisternas para transporte de combustible terminaron con daños parciales tras un incendio registrado en el playón de una estación de servicios de la ciudad de Corrientes. El siniestro dejó a una persona herida y habría tenido su origen en una maniobra de trasvase de líquido inflamable de un tanque a otro.
La escena ocurrió en la playa de estacionamiento de la firma ubicada en avenida Cuba y Ruta Nacional 12, en el barrio Pirayuí. Los vehículos, cargados “con poca cantidad de combustible”, estaban a unos 30 metros del sector de despacho.
El trasvase que habría encendido la mecha
Según las pericias preliminares, operarios de una empresa de comercialización de hidrocarburos realizaban la maniobra con el presunto uso de una motobomba acoplada a un generador a combustión. La hipótesis que manejan los investigadores apunta a que los gases y un posible derrame de líquido actuaron como detonante del incendio de gran magnitud.
De forma extraoficial, trascendió que la presunta causante del fuego fue justamente esa bomba activada a un generador para pasar combustible del tanque de un camión a otro.
Explosiones en cadena y un herido
El fuego derivó en explosiones de los tanques que componen las cisternas, divididas en bloques. Uno de los camiones sufrió el estallido de dos de sus tanques; a otro le reventaron otros dos; un tercero perdió uno y el restante no registró ninguno.
El lesionado sería un trabajador del área de limpieza identificado como Juan Martín L., quien necesitó asistencia médica.
Alrededor de las 9, poco después de las lluvias intensas, la emergencia fue declarada y un llamado al 911 movilizó a las primeras dotaciones de bomberos de la Policía. La magnitud del incendio, seguido de explosiones, obligó a la intervención de ocho dotaciones en total: seis de la fuerza de seguridad provincial y dos de bomberos voluntarios.
El ulular de sirenas, las luces y la enorme columna de humo negro daban la dimensión de lo que estaba ocurriendo. Los socorristas dispusieron una medida de contención entre las cisternas en llamas y la estación de despacho para evitar que el fuego se expandiera hacia ese sector.
Espuma, agua y un operativo de horas
Los efectivos policiales y los voluntarios lograron sofocar el siniestro con el empleo de espuma y, en paralelo, varias líneas de agua para enfriamiento. Uno de los camiones, al que le reventaron dos tanques, quedó con buena parte de los ejes y ruedas quemados; las llamas causaron daños parciales en la cabina.
Ninguno de los bomberos que participó del procedimiento riesgoso sufrió consecuencias físicas. El desempeño de los funcionarios se ajustó a los protocolos de seguridad.
Mientras tanto, numerosos curiosos filmaban de lejos e inspectores de tránsito realizaban un desvío parcial de vehículos que transitaban la carretera.
Peritos y responsabilidades
La Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas en turno dispuso el trabajo de sus peritos. A la par, la Dirección de Lucha Contra el Fuego también trabajó con sus expertos en procura de establecer responsabilidades.



