Trepan a más de 3.500 metros y avanzan al filo del abismo: la promesa que los empuja
Dejaron atrás el Cerro Negro del Tirao, a más de 3.500 metros, y avanzan por senderos que bordean precipicios. Es el año 13 de una promesa que no piensan romper. ¿Qué los espera al final del camino?
Un grupo de peregrinos descendió desde el Cerro Negro del Tirao, a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, por senderos de alta montaña que bordean profundos precipicios. La travesía, que ya cumple 13 años consecutivos, tiene un solo destino: el encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro en Salta.
El camino no es para cualquiera. Exige esfuerzo físico y espiritual, y los caminantes lo saben. Por eso avanzan con pasos firmes y una fe que, dicen, se renueva cada año.
Una tradición que ya lleva 13 años
"Ya son 13 años consecutivos en los que renovamos nuestra fe en este peregrinar por el Señor y la Virgen del Milagro", expresaron quienes forman parte de esta caminata, convertida en una tradición de devoción y encuentro.
A medida que avanzan hacia Salta, los peregrinos cargan con el cansancio del camino, pero también con la emoción de cumplir una promesa y volver a ser parte de una de las expresiones de fe más importantes de la provincia.
El Cerro Negro del Tirao es un paraje rural y de alta montaña ubicado a más de 3.500 msnm en el departamento Rosario de Lerma. Desde allí, los fieles emprenden el descenso por senderos que ponen a prueba el cuerpo y la voluntad.