Treparon un cerco de 2,50 metros para robar en un depósito de Aiello: ahora la Justicia pide una pena para ellos
Un cerco de 2,50 metros, productos alimenticios y dos nombres en la mira de la Justicia: la Fiscalía ya pidió una pena para los acusados de entrar al depósito de Aiello. La causa acaba de dar un paso clave.
La Justicia de San Luis resolvió enviar a juicio oral a Kevin Nicolás Rivas y Daniel Ángel Pérez, los dos hombres acusados de entrar a un depósito de la empresa Aiello, en el Parque Industrial Norte de la ciudad de San Luis, y sustraer mercadería. La Fiscalía de Instrucción en lo Penal Nº 5, a cargo de Débora Roy Gitto, pidió para cada uno una pena de un año y seis meses de prisión por el delito de hurto agravado por escalamiento.
La decisión la tomó el juez de Garantía Nº 3, Marcos Flores Leyes, que admitió la acusación del Ministerio Público y las pruebas ofrecidas por las partes durante la audiencia de control de acusación. Con ese paso, la causa quedó elevada a juicio.
Cómo habrían entrado al predio
Según la acusación fiscal, el episodio ocurrió el 18 de enero de 2026, alrededor de las 17.00. Los dos hombres habrían trepado un cierre perimetral de unos 2,50 metros de altura para ingresar al depósito. Una vez adentro, habrían tomado productos alimenticios y habrían salido por el mismo cerco.
El hecho fue advertido por personal de seguridad de la empresa, que llamó al 911 y aportó descripciones físicas y de la ropa que llevaban los sospechosos. Con esos datos, efectivos policiales recorrieron la zona e identificaron a Rivas y Pérez. Los dos tenían en su poder alimentos que pertenecían al establecimiento.
La Fiscalía sostuvo además que los acusados dieron explicaciones contradictorias sobre de dónde venían esos productos y que los guardias los reconocieron como las personas que habían entrado al predio.
El pedido de pena y el paso a juicio
La acusación les atribuye a ambos la coautoría del hurto agravado por escalamiento y reclama un año y seis meses de cárcel para cada uno. Como atenuante, la Fiscalía consideró que ninguno registra antecedentes condenatorios y no señaló agravantes adicionales para fijar la pena.
En la audiencia, la defensora oficial Nadia Agúndez, que representó a los imputados, no objetó el requerimiento de apertura a juicio. Después, las partes presentaron la prueba que piensan llevar al debate oral.
Tras escuchar a la Fiscalía y a la defensa, el juez Flores Leyes admitió la acusación y las pruebas, y ordenó elevar la causa a juicio. Ahora el Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial deberá definir la fecha del debate oral y qué tribunal estará a cargo de juzgar a los acusados.