Cargaron carpas, bolsas de dormir y una antena satelital en un Renault 6 que llevaba años parado. Tres amigos de Esperanza ya salieron a la ruta y el motivo del viaje tiene nombre propio.
Tres vecinos de Esperanza se subieron a un Renault 6 restaurado por ellos mismos y arrancaron rumbo a San Pablo. El destino no es casual: quieren estar en el autódromo de Interlagos para el Gran Premio de Fórmula 1 y ver de cerca a Franco Colapinto.
Hernán Bonvin, Claudio Goddio y Pablo Quaino son los protagonistas de esta historia que nació entre risas, un asado y una pantalla de televisión. Los tres comparten la misma pasión por el automovilismo y ahora la traducen en más de 2.200 kilómetros de ruta.
De un asado a la ruta
Todo empezó mientras miraban una carrera del piloto argentino en la F1. En ese momento apareció en pantalla el video de unos jóvenes que habían viajado hasta Ushuaia a bordo de un Renault 4, y la idea dejó de ser un chiste.
“Yo siempre tuve la idea de hacer algo parecido. Uno dijo: «Bueno, vamos a hacerlo». Y cuando nos preguntamos a dónde, salió: «Vamos a ver la Fórmula 1 a Brasil»”, recordaron los protagonistas entre risas ante medios locales.
La Renoleta que volvió a la vida
Con la decisión tomada, salieron a buscar un vehículo por la región hasta que dieron con un Renault 6 en Esperanza que llevaba varios años sin marchar. El 18 de mayo lo ingresaron al taller mecánico de Hernán, dedicado a la preparación de motores de competición.
La idea original era hacer solo algunos arreglos de mantenimiento en frenos, motor y caja. El entusiasmo pudo más y terminaron desmantelando el auto por completo.
Como son trabajadores y cada paso lo hicieron a pulmón, los fines de semana se convirtieron en jornadas de trabajo en equipo junto a mecánicos, electricistas y amigos de la zona que aportaron mano de obra y repuestos.
“La Alpina 527”, con nombre propio
Para el 20 de septiembre, después de un intenso trabajo de chapa, pintura y cableado, la Renoleta ya lucía impecable. El vehículo fue bautizado como “La Alpina 527” y ploteado con una gráfica alusiva a los colores de la escudería Alpine, banderas de Argentina y Brasil, y los nombres de las personas y sponsors locales que colaboraron en el proyecto.
Antes de largar, el trío hizo ensayos de rodaje en rutas de la región para poner a punto la unidad.
Aventura de ruta, sin comodidades
Lejos de buscar hoteles o grandes comodidades, el viaje está pensado como una aventura de ruta tradicional. Los santafesinos cargaron carpas, bolsas de dormir y utensilios para cocinar a la vera de la carretera.
Además, equiparon la unidad con una antena de internet satelital para realizar transmisiones en vivo y subir contenidos a las redes sociales a medida que avancen en el trayecto.
Con la “Alpina 527” en marcha desde este sábado, el trío espera llegar a tiempo para las jornadas de entrenamiento, clasificación y carrera en Interlagos. La ilusión intacta: lograr un saludo, una foto o un breve encuentro con Franco Colapinto.
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