Tres años esperando un cargo en el Conicet: la protesta que se convirtió en una 'no fiesta'
Llevan tres años esperando un cargo que ya ganaron por concurso. Este miércoles lo festejaron con bonetes y panchos frente al Conicet de Rosario: la postal de una espera que ya no saben cuándo termina.
Trabajadores del Conicet agrupados en ATE Rosario se concentraron este miércoles frente al Centro Científico Tecnológico para denunciar que las designaciones de investigadores y personal de apoyo siguen frenadas. La protesta tuvo un formato particular: una "no fiesta de cumpleaños" con bonetes que marcaban cuánto tiempo lleva cada uno esperando su estabilidad laboral.
Según los datos que difundió el gremio, cerca de 650 profesionales aguardan su alta formal en la Carrera del Investigador Científico (CIC) y de Personal de Apoyo (CPA) desde hace tres años. A ese grupo se suman otros 400 investigadores que están en la misma situación desde hace un año.
Bajo un frío lloviznoso, los manifestantes compartieron panchos para simbolizar el paso del tiempo y la espera. Las trabajadoras y referentes del sector pusieron el acento en la dimensión humana de la crisis: remarcaron que detrás de cada cifra hay personas con años de estudio, necesidades cotidianas y sueños postergados por lo que describieron como un desguace institucional al que calificaron de "inhumana".
Los reclamos concretos
ATE Rosario exigió la extensión de los plazos para los profesionales posdoctorales que ya concursaron para ingresar a la carrera institucional. También reclamó una recomposición de los ingresos frente a la devaluación de los salarios científicos.
Otro de los puntos que señalaron es el perjuicio que la parálisis presupuestaria genera para el país. Argumentaron que el Estado argentino invirtió una enorme cantidad de recursos en la formación académica de estos profesionales y que dejarlos a la deriva no solo precariza sus vidas, sino que también afecta el desarrollo soberano de la nación.
Lina Guerrero, del Instituto de Física de Rosario (Conicet), contó: «Acá en Rosario somos 20 personas las que estamos esperando la efectivización. Para mi generación es una situación complicada, muchos están por fuera del CONICET, trabajan de lo que pueden, algunos dan clases en las escuelas otros brindan seminarios, otros se vinculan en lo privado o se van al exterior. El estado invirtió mucha plata en nosotros en nuestra formación y es preocupante esta incertidumbre o la perdida de gente altamente capacitada porque se pierde esto que el estado generó».
Sofía Vitali, antropóloga e investigadora del Conicet, detalló: «más de mil compañeros están en una situación de incertidumbre y más de trescientos compañeros no se les han prorrogado las becas para que tengan continuidad sus becas post doctorales y quedaron desvinculados del organismo. Generando un cuello de botella y un vaciamiento del organismo y una pérdida para las líneas de investigación».
Los manifestantes recordaron que los becarios superaron los exigentes concursos públicos de la institución y definieron el contexto actual como una "precarización laboral indefinida" bajo la gestión de Daniel Salamone y el gobierno nacional.
Marienela Scocco, historiadora e investigadora del Conicet, subrayó la importancia de una ciencia para las mayorías: «desde ATE Rosario defendemos la ciencia publica, así como la educación y salud, elementos fundamentales para construir un país soberano. Hoy estamos en el CCT porque se cumplen tres años sin ingresos de carreras de investigar en el CONICET».