Tres bomberos muertos en Grecia mientras el calor extremo azota Europa
¿Sabías que tres bomberos murieron en Grecia mientras el calor extremo desata incendios en toda Europa? Conocé los detalles de la tragedia y la lucha contra el fuego en Francia, España y Turquía.
Europa no da tregua. Mientras una ola de calor amenaza con avivar nuevos focos de incendio, tres bomberos perdieron la vida en Grecia combatiendo las llamas en Creta y el Peloponeso. Decenas de miles de evacuados en España y Francia comienzan a regresar a sus hogares, pero el viento y las altas temperaturas complican la labor de los equipos de emergencia en Burdeos.
¿Qué pasó en Grecia?
Dos bomberos murieron en la isla de Creta y un tercero cerca del puerto de Gitión, en el Peloponeso, mientras intentaban controlar los incendios. Además, los equipos de emergencia combatían un fuego en la isla de Paros. La Unión Europea advirtió que las condiciones propicias para incendios se extenderán hacia el centro del continente en los próximos días.
Turquía también arde
En la vecina Turquía, los incendios obligaron a evacuar a cientos de personas en las playas del sur. El presidente Recep Tayyip Erdogan informó que se desplegaron más de 3000 bomberos para luchar contra 90 focos, de los cuales 81 ya están controlados.

España: el mayor incendio de su historia reciente
Las autoridades levantaron la orden de evacuación en todos los municipios de la provincia de Ávila, donde se originó el "mayor incendio forestal de la historia reciente" del país. Residentes como José Fernández, de 74 años, volvieron a sus casas para encontrarlas destruidas. "No tengo dinero, no tengo documentos, no tengo casa", lamentó mientras caminaba entre los restos calcinados de su domicilio en Pelayos de la Presa.
Francia: el miedo en Gironda
En el suroeste de Francia, decenas de miles de personas recibieron autorización para volver a sus hogares en la región vinícola de Burdeos, donde el incendio más extenso desde 1949 quemó 42.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 220.000 personas. Sin embargo, las fuertes temperaturas y el viento avivan las llamas. "Es hoy cuando tenemos miedo", dijo Jérémy Presi, un voluntario en un puesto de abastecimiento de agua. "Ellos, los turistas, pueden tomar su auto e irse. Aquí, esta es nuestra casa", afirmó.

Un grupo de obreros de la construcción llegó desde Charente-Maritime con un camión cisterna de 12.000 litros para ayudar a recargar los vehículos de los bomberos. "Hemos tomado todas las carreteras posibles para llegar", dijeron. El teniente de bomberos Cyril Venière advirtió que "el fuego va a seguir ardiendo bajo la superficie durante semanas, incluso años".