Tres cirugías a corazón abierto con 3 años: su familia pide una mano para el viaje que puede cambiarle la vida
Lionel tiene 3 años, ya pasó por tres cirugías a corazón abierto y ahora su familia necesita viajar a Buenos Aires para una nueva etapa del tratamiento. La obra social no cubre todos los gastos: cómo colaborar para que no falte nada.
Lionel Videla tiene tres años y ya atravesó tres cirugías a corazón abierto. Nació con una cardiopatía congénita compleja y ahora, ante nuevas señales de alerta en su salud, su familia busca reunir fondos para viajar desde Neuquén a Buenos Aires, donde podría someterse a una cuarta intervención: un bypass total.
Sus papás, Solange Contreras y Maximiliano Videla, viven en el barrio Confluencia de Neuquén capital. Desde que conocieron el diagnóstico reorganizaron la vida alrededor de los cuidados, los controles y las operaciones que Lionel necesitó para seguir adelante. Hoy apelan a la solidaridad de la comunidad con un bono contribución.
“Él es lo más grande que tenemos, es nuestro único hijo varón y nos vino a enseñar la resiliencia. Es de otro planeta”, contó Solange a LM Neuquén.
Un diagnóstico que llegó en pleno embarazo
El embarazo transcurría con normalidad hasta que, en la semana 23, apareció una sospecha que llevó a Solange a consultar con un cardiólogo. Pensó que era un control más e incluso pidió una ecografía 5D, sin imaginar que ese estudio cambiaría el rumbo de la familia.
El 19 de abril le hicieron la ecografía. Allí les informaron que el bebé tenía una cardiopatía: su corazón se había formado de manera diferente. En la semana 27 se confirmó que se trataba de una cardiopatía congénita compleja, tras una serie de estudios de alta complejidad en el Hospital Castro Rendón.
“Siempre me cuidé en los embarazos y hasta el día de hoy no entiendo por qué pasó esto con Lionel”, recordó su mamá. Los pronósticos fueron desalentadores: los médicos les explicaron las posibles complicaciones e incluso hubo incertidumbre sobre la continuidad del embarazo.
Lionel nació en el CMIC de Neuquén y a los 14 días fue trasladado al Castro Rendón, donde una semana más tarde presentó uno de los episodios que ya les habían advertido.
Tres operaciones y recuperaciones difíciles
La primera gran intervención llegó a los seis meses: una cirugía de Glenn para mejorar la circulación. El posoperatorio fue crítico. Durante diez minutos el pequeño estuvo sin signos vitales y el equipo médico tuvo que intervenir para que recuperara la función respiratoria.
“Fue muy duro. Tuvieron que perforarle el pulmón para que pudiera volver a ventilar”, relató Solange. Después de esa etapa Lionel logró recuperarse y recibió el alta, pero los controles siguieron.
Más adelante llegó un cateterismo y la familia decidió continuar la atención en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires. El 7 de enero de 2026 Lionel fue sometido a su tercera cirugía. También entonces la recuperación presentó dificultades: fiebre que no lograban normalizar y una infección que requirió antibióticos.
Pese a todo, Lionel siguió creciendo con una personalidad que su familia describe como alegre, sociable y llena de vida. Le gusta jugar, correr a abrazar a sus seres queridos y acompañar a su papá cuando sale a pescar. También disfruta de los paseos al mar y de las salidas a la plaza, aunque en el último tiempo algunas actividades tuvieron que limitarse.
“Tratamos de que no esté pendiente de su enfermedad”, explicó su mamá. La familia busca que su infancia no quede reducida a hospitales y tratamientos.
La señal de alerta y los turnos en Buenos Aires
Actualmente Lionel presenta episodios frecuentes de desaturación y dolores continuos en las piernas. Ya no puede realizar algunas actividades con la misma libertad que antes. Para la familia, esos cambios indican que llegó el momento de evaluar el próximo paso del tratamiento.
El pequeño tiene turnos programados en el Hospital Garrahan para los días 24, 27 y 29 de octubre. En esas consultas se realizarán estudios y los médicos definirán si debe avanzar hacia una cuarta cirugía a corazón abierto, correspondiente al bypass total.
El viaje requiere organizar mucho más que el traslado. Solange debe acompañar a Lionel durante la internación y los estudios, y Maximiliano también necesita estar presente. A ellos se sumarán Guadalupe, la hermana de cinco años, y los abuelos maternos, que se quedarán a cuidarla mientras sus padres estén en el hospital.
La obra social cubre los gastos del pequeño y de un acompañante, pero no alcanza para el alojamiento y los viáticos del resto de la familia. Por eso pusieron en marcha la campaña solidaria.
“Mis papás nos acompañan. Ellos se quedan con Guadalupe mientras nosotros estamos allá”, explicó Solange. Su papá es jubilado y su mamá es ama de casa. La familia también destacó el acompañamiento del equipo de salud que sigue a Lionel en Neuquén, en especial de las médicas Alejandra Farrel y Vanesa Saavedra, del Hospital Castro Rendón.
Solange tiene un emprendimiento como masajista, pero hoy dedica casi todo su tiempo al cuidado de sus hijos. Maximiliano trabaja en una empresa de servicios y es el principal sostén económico del hogar.
Cómo colaborar
El bono contribución tiene un valor de $15.000 y contempla cuatro premios en efectivo. El sorteo se realizará a través de la Lotería Nacional una vez que se hayan vendido todos los números.
Los premios previstos son:
Primer premio: $300.000.
Segundo premio: $250.000.
Tercer premio: $200.000.
Cuarto premio: $150.000.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de los siguientes medios:
Alias de Mercado Pago: yahirelcampeon
PayPal: [email protected]
Titular: Solange Estefanis Contreras, mamá de Lionel.
Contacto y WhatsApp: 299 655 2830.
La familia solicita que, una vez realizada la transferencia, se envíe el comprobante por mensaje privado para coordinar la asignación de los números disponibles del bono.
Mientras se acerca la fecha de los turnos en Buenos Aires, Solange y Maximiliano intentan sostener la rutina familiar y acompañar a Lionel con la mayor tranquilidad posible. Él sigue siendo ese nene que ama jugar, abrazar a sus seres queridos y salir a pasear, aunque ahora deba cuidarse más.
“Es lo más fuerte que hay. Ama estar acá, ama la vida”, dijo su mamá. Con esa convicción y la esperanza puesta en el próximo paso del tratamiento, la familia pide una mano para afrontar los gastos del viaje y acompañar a Lionel en una nueva etapa de su lucha.