Tres ciudades del sudeste santiagueño sellan una alianza estratégica que promete cambiar el mapa productivo de la región
Quimilí, Los Juríes y Bandera unen fuerzas en una alianza estratégica que busca impulsar la producción, el empleo y el desarrollo del sudeste santiagueño. ¿Qué implicancias tiene esta articulación política?
El sudeste de Santiago del Estero asiste a un realineamiento político y territorial que podría redefinir el desarrollo regional. Quimilí, Los Juríes y Bandera avanzan hacia una articulación municipal inédita, con eje en la producción y el empleo privado. El intendente reelecto de Los Juríes, Javier Carbajal, y el electo de Quimilí, Sixto “Cuchu” Díaz, sentaron las bases de una agenda común que busca potenciar una de las zonas agrícolas y ganaderas más relevantes de la provincia.
El escenario cobra especial relevancia porque estas tres ciudades son cabeceras de los departamentos Moreno, Taboada y Belgrano, respectivamente. La región, atravesada por una fuerte actividad agroindustrial y servicios vinculados al campo, ahora apuesta a dejar atrás el aislamiento para coordinar gestiones y proyectos de alcance regional.
¿Quiénes lideran esta nueva etapa?
La incorporación formal de Quimilí al esquema que ya impulsaban Los Juríes y Bandera se dio tras el encuentro entre Carbajal y Díaz. La reunión dejó un mensaje contundente: las ciudades crecen más cuando trabajan juntas. El jefe comunal de Los Juríes fue claro: “La idea es ir coordinando acciones en conjunto y trabajar por toda nuestra zona. Estoy convencido de que cuando los municipios se unen, las oportunidades de crecimiento son mucho mayores”.
Carbajal también subrayó que el desarrollo no debe limitarse a los núcleos urbanos más grandes. “La idea es que también participen las comisiones municipales, porque el desarrollo no debe beneficiar solamente a las ciudades más grandes, sino a cada localidad de nuestra región”, afirmó. Así, la estrategia apunta a incluir a todas las comunidades dentro del área de influencia de este corredor productivo.
Producción y empleo: el corazón de la agenda
Los tres municipios coinciden en un punto central: el crecimiento debe estar atado a la producción y a la generación de trabajo privado. La zona cuenta con una extensa cadena de servicios, comercio, transporte, maquinaria y logística alrededor del campo. Por eso, la coordinación podría destrabar gestiones comunes en infraestructura, caminos, conectividad y servicios, creando un territorio preparado para nuevas inversiones.
El rol del Estado local, según esta mirada, es el de articulador activo. Carbajal y Díaz coincidieron en esa visión: “Los Juríes, Quimilí y Bandera conforman una región agrícola y ganadera muy importante. Tenemos desafíos comunes y también muchas oportunidades para gestionar en conjunto, promoviendo el desarrollo, la producción y el bienestar de nuestros vecinos”.
Un tablero político que favorece la gestión
La elección de Díaz abrió una nueva etapa para Quimilí y modificó el mapa de articulaciones políticas. El intendente electo ya se reunió con Carbajal y tiene previsto un encuentro con Jairo Colaneri, intendente de Bandera. Si se concreta, las tres ciudades tendrán una mesa política y de gestión común.
El componente político no es menor: los tres municipios comparten el espacio del Frente Cívico por Santiago, liderado por el senador Gerardo Zamora y el gobernador Elías Suárez. Esa coincidencia partidaria puede transformarse en una herramienta de gestión para presentar planteos unificados ante el Gobierno provincial.
¿Qué se espera de esta alianza?
El desafío ahora es convertir la cercanía geográfica, productiva y política en una red de cooperación sostenida. Quimilí aporta su peso como cabecera de Moreno; Los Juríes, su posición estratégica en Taboada y su identidad productiva; Bandera, su perfil de polo agropecuario en Belgrano.
Si la articulación se consolida, el sudeste santiagueño podría estrenar un modelo de desarrollo regional donde los municipios trabajen en conjunto, los productores sean protagonistas y el Estado acompañe con planificación e infraestructura. La primera señal ya está dada: Carbajal y Díaz se sentaron a conversar. El siguiente paso será sumar a Colaneri y convertir esa mesa de tres en una agenda común para toda la región.