Tres detenidos tras el allanamiento en La Merced: lo que encontraron adentro no se había visto antes en Tucumán
Dos mujeres y un chamán brasileño quedaron aprehendidos en una casa del barrio La Merced. Entre pipas, balanzas y polvos de colores, aparecieron fragmentos de lianas y productos que los policías nunca habían visto en un operativo así.
Una investigación por presuntas reuniones con sustancias alucinógenas terminó con dos mujeres y un chamán de nacionalidad brasileña aprehendidos en una vivienda del barrio La Merced, en la zona del parque Guillermina. El procedimiento, según el expediente, apunta a un grupo que habría organizado encuentros de tipo espiritual en casas de Yerba Buena y San Javier.
Fuentes judiciales confirmaron que el caso arrancó con una denuncia que advertía sobre reuniones donde, presuntamente, se consumían sustancias prohibidas. A partir de ahí, personal de la Didrop Capital —con los comisarios Pablo Ortiz, Félix Zabaleta y Jorge Nacusse al frente— reunió indicios que respaldaron la sospecha. Con ese material, el fiscal de narcomenudeo José Sanjuán pidió y consiguió la orden para entrar a la casa.
Qué había en la vivienda allanada
En el lugar los efectivos encontraron un lote heterogéneo de productos vegetales. Apareció ayahuasca, una preparación que puede contener DMT, compuesto fiscalizado en el país. También salvia em flocos, una salvia seca cuya especie todavía debe precisarse para saber si tiene efectos psicoactivos, y sassafraz, vegetal que puede contener safrol, un precursor químico que se usa para fabricar MDMA.
A eso se sumaron distintas variedades de rapé —preparados que suelen llevar tabaco y cenizas vegetales— y hongos. Los investigadores creen que parte de ese material pudo haber sido usado en ceremonias por sus efectos psicoactivos, aunque la composición exacta deberá determinarse en laboratorio.
Pero hubo más. Los policías se toparon con elementos que, según fuentes del caso, no habían visto antes en procedimientos de este tipo: fragmentos de lianas y bolsas con polvos de distintos colores que, para los pesquisas, serían de origen brasileño.
Del operativo también salieron pipas cerradas, una balanza, dinero en efectivo, celulares y una computadora.
Las tareas que quedan por delante
El fiscal Sanjuán tiene varios frentes abiertos. El primero es establecer si las sustancias secuestradas contienen efectivamente estupefacientes. El segundo, dilucidar si esos productos se usaban en rituales que se hacían en la provincia o si estaban destinados a la venta.
Hay un dato que los investigadores consideran relevante: el brasileño detenido figura en registros empresariales de su país vinculado a una firma dedicada a la fabricación de productos diversos, aunque no se precisa cuáles. Los pesquisas no descartan que se dedicara a comercializar estas sustancias y que se las vendiera a las tucumanas aprehendidas.
Si esa hipótesis se confirma, se abriría otro expediente: determinar cómo ingresaron los productos al país, sobre todo los que podrían venir de la Amazonía. En las últimas horas trascendió que Sanjuán declinó la competencia, por lo que la causa seguirá en manos de la justicia federal.
Un hallazgo sin precedentes en la provincia
Fuentes policiales confirmaron que es la primera vez que se descubre en Tucumán una organización con estas características. Ya se habían secuestrado sustancias de este tipo en otros procedimientos, pero nunca se había identificado a un grupo dedicado a organizar encuentros místicos donde se comercializaran.
¿Qué es un chamán?
Dentro de distintas culturas y tradiciones ancestrales, los chamanes cumplen el rol de guías espirituales, sanadores y mediadores entre el mundo humano y el espiritual. La práctica tiene una larga historia, sobre todo entre comunidades indígenas de América del Sur, América del Norte y Asia.
En la Amazonía brasileña, el chamanismo está ligado al conocimiento tradicional de las plantas, la naturaleza y los rituales de sanación. Sus actividades incluyen ceremonias de purificación espiritual, limpiezas energéticas, interpretación de sueños y visiones, y rituales para aliviar padecimientos físicos o emocionales. También suelen orientar a quienes buscan respuestas a problemas personales.
Algunas corrientes chamánicas emplean sustancias psicoactivas como la ayahuasca, una preparación vegetal que puede contener DMT, un potente alucinógeno. Sus practicantes sostienen que esas preparaciones permiten alcanzar estados alterados de conciencia y conectar con el mundo espiritual. También usan rapé, un polvo vegetal que generalmente contiene tabaco y se administra por la nariz: a diferencia de la ayahuasca, no es un alucinógeno clásico, aunque puede generar efectos intensos por la nicotina.
No todos los chamanes recurren a sustancias psicoactivas ni todas las plantas de sus ceremonias son drogas ilegales. Además, las propiedades sobrenaturales que se atribuyen a estas prácticas no tienen respaldo científico.
En Brasil, algunas ceremonias con ayahuasca forman parte de tradiciones religiosas reconocidas. En Argentina, en cambio, su uso puede quedar sujeto a restricciones legales, especialmente cuando los preparados contienen sustancias controladas.
