Tres focos en una noche: el fuego llegó a 200 metros de una casa en Santiago
El fuego avanzaba sobre la maleza y estaba a 200 metros de una casa. Los bomberos que debían responder estaban en otro incendio, así que salieron a apagarlo entre policías y vecinos. Lo que pasó después, en la misma noche, complicó todo.
La provincia vivió horas de máxima tensión. Tres incendios de pastizales se desataron casi en simultáneo en distintos puntos del territorio santiagueño durante la noche del viernes, y los equipos de bomberos y policías tuvieron que multiplicarse para evitar que las llamas arrasaran con todo.
El momento más crítico se vivió pasadas las 20.40 en la zona rural de Los Banegas, en el departamento Robles. Allí el fuego tomó una dimensión imponente y avanzó sobre la maleza hasta quedar a solo 200 metros de una vivienda.
Sin bomberos disponibles, la respuesta salió de la comisaría y los vecinos
Los Bomberos Voluntarios de Fernández estaban combatiendo otra urgencia en ese momento, por lo que los efectivos de la Subcomisaría de Villa Robles debieron salir a apagar las llamas por su cuenta. Se sumaron los propios vecinos de la zona y, después de casi una hora de trabajo a destajo, el foco ígneo quedó extinguido cerca de las 21.30.
La seguidilla, sin embargo, había arrancado bastante antes. Cerca de las 19.50, el personal de la Comisaría N° 27 ya había dado la voz de alerta por una quema importante de pastizales en el Acceso Este del barrio Libertad, en la ciudad de Loreto. En ese caso fue clave la intervención de la Unidad N° 11 de los Bomberos Voluntarios locales, que sofocaron la amenaza antes de que pasara a mayores.
El tercer frente, sobre la ruta
El alerta sumó un capítulo más pasadas las 21.00, cuando los uniformados advirtieron un frente de fuego en el kilómetro 974 de la Ruta Nacional N° 9, a la altura del paraje La Primavera, en el departamento Ojo de Agua. Las llamas nacían al costado del asfalto y se extendían hacia el interior de un campo, por lo que los Bomberos Voluntarios de la zona ejecutaron tareas de enfriamiento para contener el avance.
Con ese operativo se cerró una jornada de máxima alerta y descontrol forestal en Santiago del Estero, donde el fuego volvió a poner en vilo a los vecinos de distintos parajes en apenas unas horas.