Tres madres sanjuaninas cuentan cómo es vivir después del femicidio de sus hijas
¿Qué siente una madre después de que le arrebatan a su hija? Laura, Anabela y Griselda lo cuentan con crudeza y lanzan un reclamo que estremece.
Laura Requena, Anabela Recabarren y Griselda Álvarez abrieron su corazón para relatar el profundo vacío que dejaron los femicidios de Brenda, Thalía y Gemma. Sus testimonios, que se difundirán en el programa BNBD, no solo exponen el dolor sino también una crítica contundente al sistema.
Hay pérdidas que el tiempo no cicatriza. Eso es lo que sienten estas tres mujeres de San Juan, unidas por la tragedia de perder a sus hijas a manos de la violencia machista. Cada una transita un duelo distinto, pero todas coinciden en algo: la justicia no les devuelve lo que más amaban.
¿Cómo sigue la vida después de un femicidio?
Para Laura Requena, la vida giró en torno a sus nietos, los hijos de Brenda, asesinada en 2021 por su expareja, Diego Álvarez, quien fue condenado a prisión perpetua. "Ellos están yendo al psicólogo, están bien, no les hago faltar nada. Somos muchos y cada uno extraña a Brenda a su manera. Siempre fueron míos. No quiero ser su mamá, soy la abuela", confesó.
Laura también se refirió a la condena del asesino: "Se hizo justicia, es la que yo esperaba. Espero que nunca salga". Sus palabras reflejan la necesidad de que el castigo sea ejemplar.
El miedo a que la pena se reduzca
Anabela Recabarren, madre de Thalía, vive con la angustia de que el condenado por el crimen de su hija pueda obtener una reducción de pena. "¿A quién le voy a reclamar que me levante a mi hija de ese cajón?", expresó entre lágrimas.
Para Anabela, el asesinato fue planificado y la Justicia debería considerar el sufrimiento de las familias. Además, lanzó un pedido directo a las autoridades: "¿De qué sirve una perimetral? Si una vida está en peligro, denle un botón antipánico a esa mujer y una pulsera electrónica al agresor. Dejemos de hacer papeles y hagamos hechos".
El dolor más reciente: el caso de Gemma
Griselda Álvarez es la madre de Gemma, asesinada la semana pasada, presuntamente por Matías Exequiel Marín, quien está detenido con prisión preventiva. Su testimonio es desgarrador: "Es un dolor que no se va nunca. Siento un vacío enorme, como si estuviera viviendo una pesadilla de la que todavía no despierto".
Griselda recordó que su hija soñaba con dejar atrás la relación violenta: "Quería empezar de nuevo. Había encontrado trabajo, quería seguir estudiando y hacer tantas cosas".
Las tres historias son distintas, pero confluyen en un mismo reclamo: ninguna condena devuelve una hija ni repara del todo una pérdida de esta magnitud. Sus voces son una advertencia urgente sobre la necesidad de actuar antes de que la violencia de género siga cobrando vidas.