Tres narcopolicías van a juicio oral por la cocaína robada en una quema judicial
Tres efectivos chaqueños se sientan este lunes frente a la Justicia federal por la cocaína que desapareció durante una quema judicial. Dos ya cerraron su situación con condenas abreviadas, pero estos tres van por otra vía: la Fiscalía tiene una cifra en mente para cada uno.
La causa que sacudió a la Policía del Chaco entra en su etapa decisiva. Este lunes, la jueza de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, María Virginia Ise, abrirá la audiencia de control de acusación contra los tres efectivos que no aceptaron un juicio abreviado y que, por lo tanto, deberán sentarse en el banquillo del juicio oral.
Se trata de Franco Andrés Ramírez, subcomisario; Rubén Héctor César Alegre, comisario; y Gustavo Andrés Quizama, cabo primero. Los tres están imputados por su presunta participación en el robo de cocaína durante un procedimiento de incineración de estupefacientes.
La instancia es un paso previo al juicio oral y estará centrada en el análisis de la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal, las pruebas ofrecidas y los planteos que formulen las defensas. Por la complejidad del expediente, la audiencia podría extenderse durante varias horas y continuar en jornadas posteriores, según las cuestiones que deban resolverse.
Qué penas pide la Fiscalía para cada uno
Según los antecedentes de la causa, el Ministerio Público Fiscal solicitó 12 años de prisión para Ramírez, 15 años para Alegre y 11 años para Quizama.
Las imputaciones incluyen, con distintos alcances según cada acusado, delitos vinculados con la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada y peculado.
Los cinco policías que ya cerraron su situación
A fines de septiembre, otros cinco efectivos reconocieron su participación en los hechos investigados y acordaron penas mediante procedimientos abreviados, homologados por la jueza federal de Garantías N.º 1, Zunilda Niremperger.
Entre ellos, Juan Nicolás Almirón Núñez y Néstor Ariel Urne Canteros acordaron penas de seis años y seis meses de prisión efectiva, además de multas e inhabilitación absoluta.
En tanto, Gustavo Jesús Acosta, Gastón Ezequiel Villalba y Francisco Lucas Leonel García recibieron condenas de tres años de prisión en suspenso por encubrimiento agravado.
Con esos acuerdos, cinco de los ocho policías alcanzados por la acusación original resolvieron su situación procesal, mientras que el expediente avanzó hacia el juicio oral para los tres restantes.
El faltante que encendió las alarmas
La investigación se inició a partir de un procedimiento de incineración de estupefacientes realizado el 18 de diciembre de 2025 en el Polígono de Tiro de la Policía del Chaco, en Colonia Benítez.
La hipótesis fiscal sostiene que efectivos que tenían a su cargo la custodia, el traslado y la destrucción de la droga aprovecharon esas funciones para sustraer 9,490 kilos de cocaína.
Las sospechas surgieron a partir de diferencias detectadas en los pesajes de la sustancia. Una primera medición registró 8,700 kilos y una segunda arrojó 7,585 kilos.
Posteriormente, durante la requisa de una camioneta policial, se encontraron nueve paquetes de cocaína ocultos en distintos sectores del vehículo y en una mochila.
La acusación también señala el hallazgo de un paquete con yeso que simulaba contener cocaína y que, de acuerdo con la hipótesis investigativa, habría sido utilizado para disimular el faltante mediante la sustitución de la droga sustraída.
Los mensajes que comprometen a la presunta organización
A esa evidencia se sumaron mensajes, fotografías y audios extraídos de teléfonos celulares de los policías.
Para la Fiscalía, esas comunicaciones permiten reconstruir una planificación previa y los roles que habrían cumplido los distintos integrantes de la presunta organización.