Tres pinchazos en el brazo y una pregunta: qué le hace el tenis de mesa de alto rendimiento al cuerpo de los santiagueños
Se hicieron análisis antes, durante y después de competir. Los resultados que aparecieron tras el torneo regional encendieron una alarma que nadie esperaba.
Un grupo de jugadores de tenis de mesa de Santiago del Estero se sometió a análisis de laboratorio para saber cómo responde su organismo al entrenamiento intenso y a la competencia. El estudio, impulsado desde la Bioquímica del Deporte, abarcó a deportistas de la Asociación Norte y busca cuidar la salud de quienes compiten cada vez con más exigencia.
El nivel del tenis de mesa santiagueño creció en los últimos años: aumentaron los jugadores en torneos locales, regionales y nacionales, y hay jóvenes de la provincia que participan en selectivos para integrar los equipos representativos de Argentina. Damas y caballeros fueron elegidos para competencias internacionales, y en la categoría sénior los atletas también figuran en los rankings nacionales.
Todos entrenan bajo la supervisión del profesor Eber Calosso, técnico nacional nivel III. Con ese crecimiento apareció una pregunta que antes no estaba sobre la mesa: cómo cuidar el cuerpo de los que juegan cada vez más y con mayor intensidad.
Quiénes están detrás del estudio
Los bioquímicos Dr. Héctor Jerez (M.P. 166) y Dra. Julia Emilia Bravo (M.P. 168), ambos parte de la comunidad del tenis de mesa, fueron quienes impulsaron el seguimiento. La Bioquímica del Deporte cruza bioquímica, fisiología del ejercicio y nutrición deportiva: analiza las vías metabólicas y evalúa biomarcadores para mejorar el rendimiento, favorecer la adaptación al ejercicio y acelerar la recuperación, con el objetivo de evitar lesiones y preservar la salud.
Los análisis siguieron protocolos de laboratorio con aval de las sociedades científicas especializadas en deporte y se hicieron en tres momentos acordados con el entrenador: pretemporada, entrenamiento intenso y después del torneo regional. Participaron atletas de las categorías sub 17, sub 23, todo competidor y sénior +50 y +60, todos con consentimiento informado.
Qué dicen los tres controles
Los resultados de pretemporada sirvieron para planificar la intensidad de las prácticas, evitar el sobreentrenamiento y las lesiones, y ordenar el descanso y la recuperación física.
Después del torneo regional, los parámetros cambiaron. Según el informe, en esa variación influyeron la intensidad de la competencia, el estrés del juego y también la satisfacción por el resultado de cada jugador. El dato muestra que competir exige al cuerpo y también a lo emocional, y que ambos planos pueden observarse a través de la bioquímica.
Cuidar el cuerpo en cada etapa de la vida
Uno de los aspectos novedosos del estudio es que abarca tanto a jóvenes como a mayores de 50 y 60 años. Los datos permiten ajustar cargas, descanso y recuperación a cada franja etaria, en busca del equilibrio y el bienestar en las distintas edades. Para una disciplina que se juega a lo largo de toda la vida, es un aporte de valor.
Los autores aclaran que los controles bioquímicos son una representación parcial de la salud del deportista. Deben integrarse con un control médico completo, que incluya evaluación cardiológica, traumatológica y nutricional, para que la práctica deportiva dé sus beneficios sin eventos adversos.
Un reconocimiento a los atletas
El estudio fue posible por la participación de los atletas de la Asociación Norte de Tenis de Mesa, que aceptaron someterse a los protocolos. Su aporte contribuye a que el seguimiento y control en competencias sea cada día más profundo y preventivo. Con ciencia y entrenamiento, el tenis de mesa santiagueño busca seguir creciendo cuidando a sus deportistas.