Tres plantas que crecen en agua y transforman cualquier rincón sin necesidad de tierra
Drácena, peperomia y cinta: tres plantas que crecen en agua sin necesidad de tierra. Ideales para decorar interiores con poco mantenimiento. Consejos de cultivo y cuidados.
La drácena, la peperomia y la cinta son las tres especies que se pueden cultivar en un simple frasco con agua, ideales para quienes buscan decorar sin complicaciones ni macetas.
Estas plantas no solo aportan un toque fresco y moderno a los espacios, sino que además requieren muy poco mantenimiento. Son perfectas para interiores y se adaptan a diferentes condiciones de luz.
¿Cómo cultivar la drácena en agua?
La Dracaena marginata es la favorita de quienes buscan sumar altura y diseño con un toque sofisticado.
- Cómo cultivarla en agua: cortá un tramo del tallo y ponelo en un recipiente con agua limpia.
- Luz: media a brillante, siempre evitando el sol directo.
- Por qué elegirla: es resistente, minimalista y muy decorativa. Perfecta para ambientes modernos.
Peperomia: la planta ideal para espacios chicos
Las peperomias de hojas verdes y carnosas son ideales para quienes tienen poco espacio y quieren sumar verde sin complicaciones.
- Cómo cultivarla en agua: usá esquejes de tallo con hojas y colocalos en agua.
- Luz: indirecta, lejos de los rayos del sol.
- Ventaja: ocupa poco lugar y casi no requiere mantenimiento.
Cinta o lazo de amor: la más fácil para principiantes
La Cinta (Chlorophytum comosum), también conocida como “lazo de amor”, es la aliada de los que recién empiezan o buscan una planta que crezca rápido y sin vueltas.
- Cómo cultivarla en agua: poné los hijuelos o brotes en agua hasta que saquen raíces.
- Luz: buena luz indirecta.
- Dato clave: crece rápido y queda espectacular en macetas colgantes.
Cuidados clave para que tus plantas en agua sobrevivan al invierno
- Cambiá el agua cada 5 a 7 días para evitar bacterias y malos olores.
- Usá agua a temperatura ambiente: el agua fría puede dañar las raíces.
- Evitá el sol directo: puede recalentar el agua y afectar la planta.
- Sumergí solo las raíces: no cubras los tallos ni las hojas para evitar que se pudran.
- Limpiá el recipiente cada tanto para que no se acumulen algas.
- Podés agregar unas gotas de fertilizante líquido si la planta va a estar mucho tiempo en agua.