Tres puñaladas en Esquel: prisión preventiva para tres adultos y un menor al COSE
La Justicia de Esquel resolvió la situación de los cinco imputados por el ataque a puñaladas: mientras tres adultos irán a prisión, la defensa del menor había pedido que no fuera privado de su libertad.
La Justicia de Esquel formalizó la investigación contra cinco personas por el violento ataque del 19 de agosto, en el que un hombre recibió tres puñaladas en el tórax y permaneció varios días en terapia intensiva. El hecho fue calificado provisoriamente como tentativa de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas.
Las medidas que dispuso el juez
Durante la audiencia de formalización, el magistrado habilitó la causa y definió distintas medidas de coerción. Tres adultos fueron enviados a prisión preventiva por seis meses y quedarán alojados en dependencias policiales. En tanto, el menor señalado por la Fiscalía como autor de las heridas con arma blanca permanecerá tres meses en el Centro de Orientación Socio Educativo (COSE).
La situación de una de las mujeres imputadas fue distinta: deberá presentarse semanalmente ante la Justicia durante seis meses. Para resolver, el juez ponderó la gravedad del hecho, la pena que podría corresponder y el riesgo de que la investigación se vea afectada por presiones sobre eventuales testigos.
Cómo fue la secuencia del ataque
Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, la víctima caminaba con su familia cerca del centro de Esquel cuando fue interceptada por un hombre y una mujer que lo amenazaron y avisaron al resto del grupo sobre su ubicación. Poco después, dos personas llegaron hasta su domicilio y efectuaron disparos de arma de fuego, aparentemente para obligarlo a salir.
El hombre salió y siguió a los tiradores hasta un sector donde, según la acusación, esperaban otros integrantes del grupo. Allí fue golpeado y atacado con un arma blanca: recibió tres puñaladas en el tórax. La Fiscalía atribuyó esas heridas al adolescente imputado, cuya situación se analizó por separado debido a su edad.
La víctima y su evolución
Tras la agresión, la víctima fue trasladada de urgencia al hospital de Esquel. Los médicos constataron lesiones en los pulmones, con acumulación de sangre y aire, por lo que permaneció en estado crítico. Recién el 26 de agosto salió de terapia intensiva, cuando registró una evolución favorable.
La gravedad del cuadro médico fue uno de los argumentos de la Fiscalía para pedir las medidas de coerción, junto con la posibilidad de que haya testigos con temor a declarar.
Los planteos de las defensas
La Defensa Pública cuestionó la hipótesis fiscal y mencionó conflictos previos entre las familias involucradas. También sostuvo que no había elementos para determinar la participación individual de algunos imputados y que no existía riesgo de fuga. Uno de los acusados dijo que al momento de los hechos cuidaba a sus hijos, y la defensa destacó que uno de los jóvenes se presentó voluntariamente ante las autoridades.
Para el menor, la defensa pidió que no se dispusiera una medida de privación de libertad, apelando al carácter excepcional de esas medidas en el régimen de adolescentes y a la posibilidad de buscar alternativas al alojamiento en un centro especializado.
El juez, tras escuchar a las partes, fundamentó las medidas más severas en los riesgos procesales: la posible fuga por la gravedad de la pena y el entorpecimiento de la investigación, sobre todo por el temor de los vecinos que podrían ser testigos.
La causa continuará en la etapa preparatoria. La Fiscalía deberá avanzar con nuevas medidas, entre ellas el análisis de las cámaras de seguridad de la zona, para reconstruir los movimientos previos y posteriores al ataque.