Tres telescopios pampeanos apuntaron al cielo en Tornquist y un jefe científico de EE.UU. terminó aprendiendo de ellos
Fany Arrese es profesora de Física y una de las pampeanas que viajó a Tornquist para una campaña de observación con científicos de EE.UU. Lo que menos esperaba era que el aprendizaje fuera en las dos direcciones.
Un grupo de astrónomos aficionados de La Pampa, docentes de la UNLPam, un equipo de la UBA y una delegación de Estados Unidos se reunieron durante una campaña de observación que se realizó el lunes 21 de septiembre de 2026 en Tornquist, cerca de Bahía Blanca. La profesora de Física e integrante del Grupo de Astronomía Pampeano, Fany Arrese, contó en diálogo con InfoPico Radio 99.9 que la jornada dejó algo más que datos: fue un intercambio de saberes entre quienes manejan el telescopio y quienes planifican la observación.
«Fue una experiencia hermosísima, la verdad, para aprender un montón», resumió Arrese, que remarcó que el valor no estuvo solo en las mediciones obtenidas sino en el ida y vuelta entre aficionados con experiencia práctica y científicos del ámbito académico.
Quiénes participaron
Del operativo formaron parte seis integrantes del Grupo de Astronomía Pampeano, dos de los cuales también se desempeñan en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa. A ellos se sumó el investigador Mario Melita, de la Universidad de Buenos Aires, con dos estudiantes. La delegación estadounidense estuvo integrada por tres investigadores principales y cuatro estudiantes, bajo la coordinación de Elliot Chang.
«Fuimos dos instituciones las que pudimos participar, y entre ellos estábamos los pampeanos», subrayó Arrese, que destacó el lugar de la provincia dentro de una campaña de alcance internacional.
El telescopio y la teoría, cara a cara
Para la docente, lo más valioso fue la apertura del equipo visitante. «Lo que vi fue como muchas ganas de compartir la información y de entender que si uno está pidiendo que colaboren personas, hay que reconocer la experiencia del otro», explicó.
El Grupo de Astronomía Pampeano aportó dos telescopios: el de Julio Español y el de Aldo Wilbergen. «Ellos tienen la parte experiencial, la parte de cómo manejar el telescopio, cómo poner los parámetros para que los datos sean como se los necesita. Y por otro lado tenemos la parte de la academia, que dice: bueno, ¿qué hago con estos datos?, ¿cómo planifico esta observación?», graficó.
Esa complementariedad derivó en una retroalimentación constante. «Nosotros les preguntábamos por qué los datos tenían que ser así y ellos te explicaban la parte teórica. Y después al revés: me decían, mirá, yo quiero obtener este dato, decime qué puede hacer tu telescopio. Y entonces los chicos empezaban a ver qué parámetros podían poner en sus equipos para que los datos sirvieran a la observación», relató.
La colaboración sigue
La jornada en Tornquist no fue un hecho aislado. Arrese adelantó que en los próximos días se conformará un grupo de trabajo para analizar en conjunto las mediciones obtenidas.
«También desde la facultad estamos proponiendo otras nuevas líneas de investigación. A raíz de esta colaboración surgen otras colaboraciones», señaló, y agregó que la idea es sostener el contacto «para enriquecer la ciencia pampeana y ofrecer otras cosas a nuestros estudiantes».
Ciencia pampeana en contexto
La integrante del grupo puso el acento en el escenario en el que se desarrollan este tipo de trabajos. «En este marco en que la educación pública está siendo desfinanciada, y con toda la crisis que venimos viviendo, este tipo de colaboraciones suma un montón y pone en relevancia la ciencia que se hace en La Pampa», afirmó.
Y cerró con una definición que sintetiza el espíritu del grupo: «Nosotros podemos hacer estas cosas, hemos podido y seguimos contribuyendo a la ciencia. Son oportunidades que uno dice: no sé si se va a repetir, entonces hay que aprovecharlas».