Tres veces en diez días: entraron al comedor de abuelos por un hueco que nadie tapa
Ollas, platos y hasta el motor de la heladera: en diez días entraron tres veces al comedor de abuelos Hilos de Plata y ya no les queda casi nada para cocinar. La vicepresidenta contó cómo hicieron para entrar.
El comedor de abuelos Hilos de Plata, en Villa Cabello, atraviesa horas de desazón e impotencia: en menos de diez días sufrió tres robos y sus responsables se llevaron herramientas y equipamiento que sostienen el servicio diario para unas 60 personas mayores afiliadas al PAMI.
El local funciona desde hace más de tres décadas frente a la estación de Bomberos y a la Comisaría de la Mujer, sobre la calle Fermín Fierro casi Tambor de Tacuarí. Los ladrones entraron por la parte trasera del predio, donde un cerco caído y árboles que se desplomaron sobre el tejido dejaron el paso libre.
Qué se llevaron
Entre lo sustraído hay ollas, platos, cacerolas, un horno eléctrico, el motor de una heladera y de un freezer, canillas y llaves de paso de bronce. En episodios anteriores los mismos intrusos se habían llevado dos cilindros de gas y también intentaron retirar las mesas del salón.
“Lo tomamos como una burla. Estamos desesperados por los robos”, expresaron desde la institución.
Rosa Suárez, vicepresidenta del comedor, aclaró que los ataques no son una novedad, aunque esta vez la frecuencia fue inusual: “No es el primer episodio de robos, sólo que en esta oportunidad entraron tres veces en menos de diez días”.
El golpe a los que más necesitan
El perjuicio no es sólo material. Los robos golpean directo a los adultos mayores que todos los días se acercan a buscar su comida. “Estamos muy lastimados porque somos personas mayores al servicio de otros. Damos comida y no podemos quedarnos callados, la comunidad tiene que saber lo que está pasando”, sostuvo la vicepresidenta.
Para frenar la seguidilla, desde la entidad presentarán una nota ante las autoridades policiales con un pedido concreto: que las recorridas nocturnas pasen por las instalaciones y así evitar nuevos ingresos.
Rifa y donaciones para seguir funcionando
Mientras esperan respuestas, los integrantes del comedor pusieron en marcha la venta de una rifa. Lo recaudado se destinará a comprar un horno, utensilios de cocina y otros elementos que permitan volver a la actividad normal.
“Esta vez nos dejaron con pocas cosas”, remarcó Suárez, que igualmente valoró el respaldo recibido: “Mucha gente nos ayuda y dona elementos, estamos agradecidos con todo”.
Quienes quieran colaborar pueden acercarse al comedor, frente a los Bomberos, de 9 a 12.