Tres veces en tres días allanaron la misma casa de Paraná: lo que la Policía encontró en los desagües la condenó
La casa de barrio Las Flores quedó en el centro de una investigación por venta de drogas que en tres días acumuló allanamientos, detenciones y una decisión judicial que cambia la rutina de los vecinos. Lo que encontraron esta vez adentro terminó de sellar su suerte.
La casa de calle Colombia al 2000, a metros de Ituzaingó, en barrio Las Flores, se convirtió en el centro de una investigación por presunta venta de drogas que en apenas 72 horas acumuló tres allanamientos, cuatro detenidos y una decisión judicial que la dejará fuera de circulación: la Justicia ordenó clausurarla.
El tercer operativo se concretó este jueves, después de dos procedimientos previos el martes y el miércoles. En ese lapso, los efectivos secuestraron más de 115 dosis de cocaína, otras tantas de marihuana y detuvieron a cuatro personas, según confirmó a Elonce el jefe de la Policía de Entre Ríos, comisario general Claudio González.
Los dos primeros golpes y la fuga que terminó adentro
El primer allanamiento fue el martes, cuando efectivos de la Dirección de Drogas Peligrosas y otras unidades ingresaron a la vivienda y encontraron estupefacientes listos para su comercialización. En esa intervención se incautaron más de 115 dosis de cocaína y varias de marihuana.
Al día siguiente, el movimiento policial volvió a la zona. Un joven que advirtió la presencia de los uniformados intentó escapar por las inmediaciones y terminó refugiándose en la misma propiedad. Los policías entraron otra vez y hallaron más dosis de marihuana. Ese episodio derivó en nuevas detenciones.
“Hay cuatro personas detenidas entre el martes y lo que sucedió ayer”, precisó González, quien también confirmó el secuestro de elementos usados para reforzar la estructura del inmueble.
El cemento fresco y la abertura reconstruida
Uno de los datos que encendió las alarmas de los investigadores fue que, después del primer allanamiento, la vivienda había sido modificada. Durante la cobertura de Elonce se observó que el cemento usado para reparar una abertura todavía estaba fresco. Según la información recogida en el lugar, ese sector fue reducido y reforzado con nuevos elementos de seguridad.
González detalló que, además de los estupefacientes, se secuestraron pasadores y componentes de las aberturas, materiales empleados para fortificar el lugar. Esa reiteración de movimientos llevó a la Justicia a disponer una nueva intervención para evitar que la propiedad siguiera en uso.
Rotomartillo, cámaras y la sospecha del búnker
El subdirector de Drogas Peligrosas, Pablo Preiz Casas, explicó que la nueva orden de allanamiento permitió una inspección mucho más minuciosa del inmueble. Para eso, los efectivos utilizaron herramientas especiales, entre ellas un rotomartillo y un sistema de cámaras para examinar conductos y desagües.
“Si estamos hablando de una propiedad que está acondicionada al estilo de un búnker, también tenemos que pensar en que pueden tener algún sistema de descarte y demás, que es lo que se está haciendo ahora en el relevamiento”, señaló Preiz Casas.
La inspección buscaba determinar si existían espacios ocultos o mecanismos que permitieran hacer desaparecer sustancias ante la llegada de los investigadores. Durante el tercer procedimiento, los policías encontraron a dos personas dentro de la vivienda. La situación fue comunicada a la autoridad judicial para definir los pasos a seguir.
Qué pasará ahora con la casa
Preiz Casas confirmó que la orden judicial establece la clausura del inmueble una vez finalizadas las tareas de inspección. “Vamos a colocar fajas de seguridad, candados, cadenas y se va a disponer una consigna periódica sobre el lugar”, detalló.
El funcionario aclaró que, por el momento, no existe una disposición de demolición ni una resolución sobre otro destino para la propiedad. “Posteriormente avanzará la Justicia con alguna resolución al respecto”, indicó.
Así, la vivienda quedará cerrada y bajo control policial, mientras continúa la investigación judicial por la presunta comercialización de estupefacientes.
Durante la cobertura también hubo momentos de tensión con personas que cuestionaron la presencia del equipo periodístico. González aseguró que la Policía garantizaría la seguridad de los trabajadores de prensa y aclaró que la intervención estaba dirigida específicamente al inmueble investigado, sin involucrar al conjunto de los vecinos del barrio.