Tres versiones, ninguna cierta: las pistas falsas del marido de Isabel Galván
La familia de Isabel Galván no solo llora su muerte: también denuncia que el principal sospechoso les mintió tres veces para desviar la búsqueda. Y apuntan contra la policía por no tomar la denuncia a tiempo.
El hallazgo de un cuerpo flotando en el Río Juramento conmocionó a Joaquín V. González, en el departamento de Anta. Mientras la autopsia en la morgue de Capital intenta confirmar la identidad —los tatuajes y anillos coinciden con los de Isabel Verónica Galván (40)—, la investigación puso el foco en el esposo, detenido junto a otra joven.
La familia de Isabel no solo busca respuestas sobre el fatal desenlace. También quiere entender por qué el sospechoso les mintió una y otra vez durante los días previos. Brisa, sobrina de la víctima, lo contó en el streaming de QPS, en una entrevista para Mano a Manos con La Cobra.
Según su testimonio, el marido desplegó un arsenal de coartadas para desviar la búsqueda desde el mismo jueves 22 de octubre, cuando Isabel desapareció.
Tres relatos, ninguna verdad
La familia asegura que el detenido dio hasta tres versiones diferentes frente a parientes y policías. El objetivo, sostienen, era siempre el mismo: correr el foco de su persona.
Primera versión: la recorrida nocturna. El hombre dijo que Isabel se había ido y que él la buscó por el pueblo hasta pasadas las dos de la madrugada, sin éxito. Pero una vecina declaró haber visto a la mujer cerca de las 20:00, merodeando la esquina del cementerio, sin poder entrar a su casa. Cuando le preguntaron por ese dato, el marido respondió que él se había quedado adentro limpiando.
Segunda versión: el rescate que nunca existió. Durante el fin de semana, el sospechoso intentó frenar la búsqueda familiar con un anuncio bomba: personal policial había encontrado a Isabel viva en una vivienda del pueblo y la habían trasladado de urgencia al hospital local. El hermano de la mujer fue hasta la dependencia y el nosocomio para confirmar la noticia. Le dijeron que todo era invento.
Tercera versión: el aviso de la pasarela. En otra maniobra, el sujeto avisó que habían visto a Isabel deambulando cerca de la pasarela de la calle 20 de Febrero. La familia y el móvil policial corrieron al lugar. No encontraron nada. Minutos después, el propio sospechoso apareció caminando desde esa misma esquina.
La frase que lo complica
Brisa fue tajante al describir la estrategia del detenido: en ninguna de sus hipótesis mencionó el río. "Nos tiraba pistas falsas que nada que ver para que la gente y la policía buscaran para cualquier lado", declaró en el streaming.
El cuerpo, finalmente, apareció en el Río Juramento. No fue producto de un rastrillaje policial, sino de la alerta de dos pescadores que recorrían la zona y vieron el cadáver flotando. Ellos dieron el aviso formal al sistema de emergencias.
La queja contra la policía local
La indignación de la familia también apunta a la comisaría de la zona. Según Brisa, la policía se negó a tomar la denuncia al principio. "Nos decían que teníamos que esperar 48 horas obligatorias. Si nos hubiesen tomado la denuncia desde el primer momento en que fuimos, a mi tía la encontrábamos el mismo viernes con vida", denunció.
El marido de Galván y su presunta pareja quedaron a disposición del Ministerio Público Fiscal. La causa espera los resultados periciales del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) para determinar la mecánica de la muerte y el grado de responsabilidad penal de los detenidos.