Triangulación de armas en Santa Fe: El legítimo usuario que abastecía a la violencia en Rosario
Usaba su permiso legal para comprar armas, pero su destino final era el bajo mundo. Descubrí los detalles de la triangulación que terminó vinculando a un santafesino con robos y lesiones graves en Rosario.
Un hombre de 27 años, con iniciales A.T., fue imputado por una maniobra que convirtió armas legales en instrumentos de delitos violentos. La investigación reveló que utilizaba su condición de usuario habilitado para comprar pistolas y escopetas, que luego desviaba al mercado ilegal, con un vínculo directo y sangriento con la ciudad de Rosario.
Según el Ministerio Público de la Acusación, el nexo más grave de esta operación se estableció en la ciudad del sur provincial. Una de las pistolas calibre .380 registradas a nombre del imputado fue secuestrada el pasado 21 de diciembre en Rosario, en poder de un hombre detenido tras un robo calificado en la zona sudoeste, específicamente en inmediaciones de Calle 2123 al 3800.
El rastro balístico que lo conecta con un hecho violento
La conexión con Rosario no terminó con ese secuestro. A través del Sistema Automatizado de Identificación Balística, la fiscal Juliana González, del Equipo de Trabajo de Abordaje Estratégico sobre Armas de Fuego, logró establecer un vínculo aún más preocupante. Una vaina servida recolectada en un caso de lesiones graves por arma de fuego, ocurrido en junio de 2025 en Rosario, pertenecía a la misma pistola .380 que A.T. tenía registrada.
Pese a que el arma ya circulaba en el mercado ilegal rosarino y había sido utilizada para cometer delitos, el sospechoso nunca denunció su extravío o robo ante el Registro Nacional de Armas (Renar), un silencio que para la fiscalía fue clave en la investigación.
La millonaria operatoria de compra y desvío
La modalidad delictiva, según la acusación, era clara: valerse de su calidad de legítimo usuario para adquirir el material de forma legal y luego introducirlo en el circuito criminal. Entre diciembre de 2023 y 2025, el hombre adquirió ocho pistolas semiautomáticas (de calibres 9mm y .380) y dos escopetas.
Para estas compras, el imputado desembolsó la suma de 7.197.850 pesos. La fiscalía sostiene que esta cifra millonaria “no pudo justificar legalmente atento a su situación laboral y patrimonial“. Al momento de los allanamientos en la capital provincial, el hombre solo conservaba en su poder las dos escopetas; las ocho pistolas ya habían “desaparecido” hacia el mercado ilegal.
El arsenal y los delitos colaterales hallados en Santa Fe
La detención de A.T. se concretó en la zona norte de la ciudad de Santa Fe. Allí, el fiscal Guillermo Persello detalló que, además del armamento con numeración suprimida, el personal de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró un arsenal y elementos que ampliaban el espectro delictivo.
Entre lo incautado se encontraron dos granadas de mano, una carabina calibre .22 con mira telescópica, 152 gramos de cocaína junto a balanzas de precisión, y cuatro gallos en condiciones de hacinamiento, presuntamente utilizados para riñas clandestinas.
Para completar el cuadro de imputaciones, la fiscal Natalia Giordano también lo vinculó al robo de una motocicleta en la ciudad de Esperanza, cometido en febrero de este año. El Juez Sebastián Szeifert dispuso que la audiencia para tratar la prisión preventiva —que será solicitada por los fiscales— se realice el próximo viernes.