Triple crimen de Varela: cayeron 4 nuevos sospechosos tras un año de investigación
Si vivís en el conurbano, esto te toca de cerca: la causa por el triple crimen de Varela sumó 4 detenidos. ¿Qué papel tuvieron y cómo los atraparon?
La investigación por el triple femicidio de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) sumó este jueves un avance clave: cuatro nuevos detenidos, en el marco de allanamientos ordenados por la Justicia Federal.
Los procedimientos se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires y en Ezpeleta, partido de Quilmes, con personal de la DDI de La Matanza. Las medidas fueron coordinadas en estricto hermetismo por el secretario del juzgado, Ignacio Calvi.
Los aprehendidos son tres mujeres y un hombre, todos de nacionalidad argentina. Según los investigadores, forman parte de la organización narcocriminal con base en la villa 1-11-14 del Bajo Flores que intervino en la masacre. Además, los vinculan directamente con imputados centrales de la causa, como Víctor Sotacuro y el apodado “Pequeño J”.
Qué rol habrían tenido en el crimen
“Ninguno estuvo físicamente en la casa donde se cometió el crimen, pero sí hicieron aportes fundamentales: desde facilitar teléfonos, realizar pagos y contactos, hasta brindar cobertura para ocultar personas y pruebas”, confiaron fuentes del expediente.
Una causa que ya suma 15 detenidos
Con estas cuatro aprehensiones, la causa —que a fines de 2025 pasó de la justicia ordinaria al fuero federal— acumula un total de 15 personas detenidas. La instrucción completa quedó unificada en el Juzgado Federal N.° 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Ernesto Rodríguez, bajo la carátula de “Privación ilegítima de la libertad y triple homicidio agravado por alevosía, ensañamiento, el concurso premeditado de dos o más personas y por mediar violencia de género”.
El sangriento episodio se originó la noche del 19 de septiembre de 2025, cuando las tres jóvenes subieron a una camioneta Chevrolet blanca en inmediaciones de la rotonda de La Tablada, engañadas con la promesa de ir a una fiesta.
En realidad, fueron víctimas de una trampa: las trasladaron hasta una finca de la calle Chañar al 700, en Florencio Varela. Allí permanecieron cautivas, sufrieron feroces agresiones y fueron ejecutadas. Sus restos aparecieron el 24 de septiembre enterrados en el patio trasero del predio.
La hipótesis del móvil
Para los investigadores, el ataque fue una represalia de la banda narco ante una supuesta “mejicaneada” de cocaína. Habrían montado la trampa para exigir la devolución de la sustancia antes de consumar los asesinatos.