Triple crimen en Florencio Varela: la declaración de “Pequeño J” que dejó helados a los jueces
¿Qué dijo realmente “Pequeño J” en su segunda indagatoria? Conocé los detalles de su declaración y el mensaje que dejó a las familias.
Dos semanas después de su primera indagatoria, Tony Janzen Valverde, conocido como “Pequeño J”, volvió a declarar ante la Justicia en la causa por el triple crimen de Florencio Varela. El acusado negó su participación y pidió disculpas a las familias de las víctimas: “Les pido disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos, yo no sabía nada del plan”, afirmó.
La audiencia se realizó por videollamada desde el penal de Marcos Paz, donde está detenido. Allí, “Pequeño J” explicó por qué dejó Perú a los 18 años para instalarse en Argentina. Dijo que eligió el país tras investigar en Internet sobre la comida típica y ver imágenes del Obelisco y la selección de fútbol.
Contó que cruzó ilegalmente desde Bolivia y se asentó en la Villa Zabaleta, donde alquiló una habitación y empezó a trabajar vendiendo ropa en La Salada. En la zona conoció a Miguel Ángel Villanueva Silva, otro acusado, quien le ofreció hacer “changas”.

¿Qué dijo sobre la noche del crimen?
Respecto al 18 de septiembre, Janzen Valverde detalló que fue a la casa de la calle Chañar de Villa Vatteone, donde fueron asesinadas Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez. Según su versión, solo estuvo 30 minutos junto a Celeste Magali González Guerrero y dos hombres identificados como “El Gordo” y “El Negro”.
Dijo que se retiraron tras una breve reunión en la que “el Gordo” le mostró las habitaciones y pidió conseguir parlantes para una fiesta. Sobre la noche de los asesinatos, sostuvo que solo acompañó al “Gordo” a ver una camioneta Chevrolet blanca, luego regresó a la villa y más tarde recibió una pistola y dinero de Matías Ozorio. Aclaró que no quiso quedarse con el arma y la guardó pocos días.
La fuga y la extradición
Después del hallazgo de los cuerpos, decidió irse del país por temor a ser detenido. Viajó con Ozorio, quien contactó a un hombre que, por una suma en dólares, los llevó desde José C. Paz hasta la frontera con Bolivia y los cruzó en un bote. Desde Bolivia siguieron a Perú. En Arequipa, dijo, dejó a Ozorio solo y fue detenido en Pucusana, extraditado luego a Argentina.

En la ampliación de su indagatoria, negó que sus tíos tuvieran vínculos con el narcotráfico. “Mis parientes no son narcos ni millonarios”, dijo. Cerró con un mensaje a las familias: “La mayoría de mis familiares son mujeres, hermanas y madre, les pido disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos, yo no sabía nada del plan”.