Trump bombardeó Irán horas antes de las elecciones y con una promesa de paz sobre la mesa
Trump lanzó un nuevo ataque contra Irán justo cuando parecía abrirse una salida negociada, y el golpe llega en plena jornada electoral en Estados Unidos. Lo que se sabe del blanco elegido y de la advertencia que ya lanzó Teherán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un nuevo ataque contra Irán apenas un día después de haber dejado abierta la posibilidad de que un acuerdo de paz se concretara el lunes. El mandatario confirmó la operación en el programa Fox & Friends y la calificó como un "ataque menor".
"Construyeron una instalación antiaérea (...) En cuanto estuvo terminada, la atacamos anoche muy bien", declaró Trump al aire. La ofensiva, según reportes periodísticos, tuvo como blanco la isla de Qeshm, en el estratégico estrecho de Ormuz.
Qué se sabe del blanco y las explosiones
Medios estadounidenses como el Wall Street Journal ubicaron el ataque en la isla de Qeshm, dentro del estrecho de Ormuz. La agencia oficial iraní IRNA informó que al menos cinco explosiones se escucharon en la zona y que los habitantes vieron dos aviones sobrevolando el cielo.
La operación se produjo horas antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, un dato que no pasa desapercibido en el contexto político interno.
La respuesta de Teherán
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió que una reanudación de las hostilidades en Medio Oriente no beneficiaría a "nadie". "Nadie sacará provecho de esta guerra", afirmó durante una reunión de gabinete que, según dijo, buscaba una salida al conflicto "mediante el diálogo".
En ese mismo encuentro, Pezeshkian reveló que el guía supremo Mojtaba Jamenei le otorgó al gobierno "poderes" para abordar en las conversaciones "cuestiones que antes se consideraban tabú", aunque no dio más precisiones.
Por su parte, el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Qaribabadi, sostuvo que Teherán se reservaba el derecho de defensa.
Una guerra estancada y un acuerdo que se aleja
Estados Unidos, con respaldo de Israel, había iniciado el conflicto a finales de febrero con una oleada masiva de ataques sorpresa contra Irán. Sin embargo, no logró sus objetivos bélicos y el frente quedó estancado desde hace meses.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz —por donde antes circulaba una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos— y los ataques a infraestructura petrolera en el Golfo empujaron un alza en los precios del crudo. Ese combo de guerra e inflación amenaza con traducirse en una dura derrota para el partido republicano de Trump en los comicios de este martes.
Irán había informado el lunes de negociaciones indirectas "muy intensas" y Trump, antes de anunciar el ataque, había dicho que el acuerdo con Teherán "podría producirse" ese mismo lunes. Qatar, mediador en el conflicto, afirmó el martes que "las dos partes siguen comprometidas con el proceso de negociación".
"Mantenemos la esperanza de que aún haya una posibilidad de alcanzar un acuerdo", señaló el portavoz de la cancillería qatarí, Majed al Ansari.
Con información de AFP.