Trump dice que no hará falta atacar Irán, pero tiene 38 puentes en la mira
Trump dice que no hará falta atacar Irán, pero reveló que tiene 38 puentes en la mira y tres portaviones listos. ¿Qué condiciones exige para evitar la guerra?
El presidente estadounidense calificó de "altamente improbable" una nueva ofensiva contra Teherán, aunque reveló que ya tiene identificados objetivos estratégicos y que la diplomacia sigue empantanada. En una entrevista telefónica con CNN, Donald Trump aseguró que no sería necesario reanudar los bombardeos si Irán acepta firmar un acuerdo que cumpla con las exigencias de Washington.
"Es muy poco probable que sea necesario. Lo haría si fuera necesario, pero ya los golpeamos muy duro", afirmó el mandatario, quien insistió en que la posibilidad de una nueva ofensiva dependerá de que las autoridades iraníes acepten un pacto "muy sólido".
Según Trump, Irán quedó debilitado económica y militarmente tras los ataques estadounidenses. Estimó que el país conserva apenas un 10% de su capacidad de producción de misiles y un 15% de la de drones, mientras que sus sistemas de defensa aérea habrían sido destruidos.
Los objetivos en la mira
El presidente reveló que Washington tiene identificados blancos de infraestructura para una eventual nueva ofensiva, entre ellos centrales eléctricas y puentes. "Tenemos 38 puentes en la mira que podemos derribar literalmente en una hora. Todos quedarán destruidos", amenazó.
No obstante, sostuvo que preferiría no atacar esas instalaciones porque su reconstrucción podría demandar una década. Además, afirmó que las fuerzas estadounidenses están preparadas para actuar si fracasa la vía diplomática. "Tengo tres portaviones aquí. El otro acaba de llegar. Están completamente preparados y armados", dijo en referencia al despliegue militar en la región.
El revés electoral y el estancamiento
Las declaraciones contrastaron con las del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien atribuyó el estancamiento de las conversaciones al impacto político de las elecciones legislativas estadounidenses de la semana pasada, en las que los republicanos sufrieron una dura derrota.
"En los últimos días no ha habido más viajes de mediadores, y la razón es el shock que los resultados de las elecciones en Estados Unidos han causado a todos", afirmó Araqchi a la televisión estatal iraní. "Ahora debemos ver cuánto tiempo tardan en asimilar estos resultados para determinar cómo avanzaremos", agregó.
El canciller instó a la Casa Blanca a tomar una decisión: "Los votantes estadounidenses han hecho su elección. Es hora de que la Casa Blanca tome la suya", escribió en la red social X. También aseguró que la propuesta de Teherán para poner fin a la guerra en todos los frentes sigue vigente, pero advirtió que si Washington opta por continuar el conflicto encontrará a las fuerzas iraníes "alerta y curtidas en la batalla".
Trump reconoció anteriormente que el conflicto con Irán contribuyó a la derrota republicana, en un contexto de creciente malestar por el impacto económico de las hostilidades.
Ocho meses de punto muerto
A ocho meses del inicio de la guerra, ambos países permanecen en un punto muerto, con escasa actividad militar y sin avances significativos en las negociaciones. El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo, afectó los suministros del golfo y contribuyó al aumento de los precios de los combustibles en Estados Unidos.
Los esfuerzos diplomáticos se habían intensificado antes de las elecciones, pero las últimas semanas estuvieron marcadas por las amenazas de Trump de reanudar los bombardeos. La actividad de los mediadores volvió a cobrar impulso en los últimos días: el viernes, el mandatario conversó con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, sobre la reducción de las tensiones regionales.
A su vez, Araqchi mantuvo contactos con sus homólogos de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Pakistán, Kuwait, Jordania, Turquía, Chipre y Qatar.
Pese a esos movimientos, las diferencias siguen siendo profundas. Teherán busca preservar su programa nuclear y mantener el control del estrecho de Ormuz, mientras Washington exige condiciones que limiten las capacidades estratégicas iraníes y garanticen la reapertura de esa ruta marítima.
Trump, que en los últimos meses alternó amenazas militares con señales de disposición a negociar, volvió a insistir en que Irán desea alcanzar un acuerdo. "Quieren llegar a un acuerdo desesperadamente", aseguró, aunque no precisó qué condiciones estaría dispuesto a aceptar su gobierno para poner fin al conflicto.
American voters have made their choice. Time for the White House to make its own.
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) November 8, 2026
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